miércoles, 25 de marzo de 2015

Habitantes de Malvinas celebraron el refuerzo militar

MALVINAS

MIÉRCOLES 25 DE MARZO 2015

http://www.infobae.com/2015/03/25/1717965-habitantes-malvinas-celebraron-el-refuerzo-militar

A través de un comunicado, la Asamblea Legislativa de las Islas consideró "tranquilizador" el anuncio del gobierno británico

Gran Bretaña enviará dos helicópteros Chinook a Malvinas - Imagen de archivoGran Bretaña enviará dos helicópteros Chinook a Malvinas - Imagen de archivoCrédito: Creative Commons

"Es tranquilizador saber que el gobierno de Su Majestad mantiene su compromiso en la defensa de nuestras Islas y nuestra casa", señaló la Asamblea Legislativa de Malvinas este martes, luego de que se conociera la decisión del Reino Unido de reforzar la base militar del archipiélago con dos helicópteros Chinook y una inversión de 180 millones de libras en diez años que incluirá la renovación del sistema de defensa antiaéreo de misiles Rapier.

A través de un comunicado, el máximo órgano de gobierno de la población británica en las Islas señaló que "fue también alentador notar el fuerte apoyo que el secretario de Estado (NdR: se refieren al secretario de Defensa, Michael Fallon) recibió de los otros miembros del Parlamento".

De todos modos, los isleños aclararon que el anuncio en realidad implica que "habrá pocos cambios en el refuerzo de la posición total". "Pero damos la bienvenida al regreso de los Chinooks, que fueron retirados en 2006, para apoyar las operaciones en Afganistán", señala el texto que lleva la firma del presidente de la Asamblea Legislativa, Barry Elsby, según reproduce el diario Clarín.

Gavin Short, otro de los ocho integrantes de la Asamblea, eligió su cuenta de Twitter para referirse al acuerdo y defender la postura kelper frente a los usuarios argentinos que cuestionaban el anuncio del gobierno de David Cameron. "Es sólo una ayuda para mantener la paz en las Islas, ya que tenemos vecinos que amarían ser barrabravas pero no son lo suficientemente bravos para serlo", fue una de sus ácidas respuestas.

Ante otro cuestionamiento, Gavin Short señaló: "A diferencia de Argentina, nosotros no le tiramos piedras a las personas de otros países". Se refería a la visita del conductor de TV británica Jeremy Clarkson, que fue echado de Tierra del Fuego por haber circulado con patentes de auto alusivas a la guerra de Malvinas.

Este martes, el diario sensacionalista The Sun informó que el gobierno británico tenía planeado reforzar el dispositivo militar en Malvinas por un presunto plan argentino para recuperar las Islas con ayuda de Rusia. Apenas horas después, el secretario de Defensa, Michael Fallon, confirmó la medida en distintos reportajes. Luego, durante su exposición ante el Parlamento británico, aclaró que la medida no se tomó porque el gobierno de Vladimir Putin sea considerado una amenaza. "La principal amenaza para los isleños es el reclamo argentino de soberanía", aseguró.

Ver más:

Malvinas

,

Islas Malvinas

Para el Gobierno, Londres busca justificar el despliegue

TAGS

El Gobierno cuestionó ayer el refuerzo militar que dispuso el Reino Unido en las Islas Malvinas, consideró “una locura” la versión publicada por el diario sensacionalista The Sun respecto a la posibilidad de que Argentina, con ayuda de Rusia, planee una nueva invasión en la zona y aseguró que “nunca más va a ocurrir una guerra” en la zona.

“Además de inverosímil, resulta absolutamente injustificable que se agite el fantasma de una presunta ‘amenaza argentina’ para aumentar el presupuesto militar británico y consolidar la creciente militarización de las islas”, indicó el Gobierno mediante un comunicado de Cancillería, que luego replicó Cristina Kirchner en su cuenta de twitter.

“Se ignora, deliberadamente, que la búsqueda de una solución pacífica de la disputa de soberanía es una política de Estado de una sólida democracia argentina y que ha recibido el respaldo de todas las fuerzas políticas con representación parlamentaria”, agregó el comunicado oficial del Palacio San Martín.

Bien temprano, el ministro de Defensa Agustín Rossi había rechazado la versión publicada por el periódico británico. “Es una locura. No hay nada de eso. The Sun es un diario sensacionalista inglés que nos tiene acostumbrados a este tipo de tapas”, dijo en FM Delta, antes de que su par del Reino Unido, Michael Fallon, afirmara que Argentina sigue siendo una amenaza para la soberanía británica sobre las Islas Malvinas y justificara el refuerzo militar.

Rossi, por otra parte, indicó que luego del “error que se cometió en el 82“,  “Argentina tiene claridad de que, ante una situación de colonialismo inadmisible, tiene que seguir el camino de la diplomacia”.

En esa línea se pronunció la embajadora en Londres, Alicia Castro, al afirmar que “Argentina no representa ningún peligro para el Reino Unido ni para los habitantes de Malvinas” y asegurar que “nunca más va a ocurrir una guerra”. “Eso fue desatado por la Junta Militar (que gobernaba en 1982) para mantenerse en el poder”, diferenció en diálogo con Del Plata.

Castro, por último, adjudicó la maniobra a “una excusa del lobby militar” y a los reclamos internos que recibe el Gobierno británico.  “Cada vez tienen más cuestionamientos de una parte creciente de la sociedad inglesa que ve inútil que, mientras hay crisis económica, se haga un gasto militar desmedido, para tener una base militar con dos mil hombres en una isla remota, para evitar una invasión que nunca ocurrirá”, concluyó.

El Reino Unido aumentó el gasto militar en Malvinas

Londres confirmó que enviará dos helicópteros de transporte militar a las islas y que subirá el presupuesto destinado a la defensa en el archipiélago en 267 millones de dólares.

Como habían adelantado los medios británicos, el secretario de Defensa del Reino Unido, Michael Fallon, confirmó ayer que el gobierno de David Cameron reforzará la defensa de las islas Malvinas. Fallon lo anunció ante la Cámara de los Comunes, y dijo que, como parte de la llamada “Revisión de la Defensa de las Islas Falkland”, se desplegarán dos helicópteros de transporte militar Chinook y se actualizará el sistema de misiles antiaéreos en las islas, como ya había informado Clarín en enero, en base a los dichos de los estrategas militares británicos.

Fallon detalló ante el Parlamento que destinará 180 millones de libras (267 millones de dólares) más a lo largo de la próxima década a reforzar la defensa de las islas. A su vez, el funcionario justificó el dispositivo militar en el hecho de que el reclamo de soberanía por parte de la Argentina sigue siendo “una amenaza muy viva” contra el archipiélago. El funcionario no confirmó las publicaciones de la prensa británica, entre ellos del diario The Sun y el The Mirror, que habían asegurado que la decisión de dar este paso se tomó porque el Reino Unido ve con preocupación que Rusia esté rearmando a la Argentina. The Sun incluso habló de “temores a una invasión argentina”. Los diarios hablaban particularmente de conversaciones argentinas con Moscú para la compra de 12 bombarderos Sukhoi Su-24.

El Gobierno argentino dijo que “además de inverosímil, resulta absolutamente injustificable que se agite el fantasma de una presunta ‘amenaza argentina’ para aumentar el presupuesto militar británico y consolidar la creciente militarización de las islas”. Los kelpers recibieron con satisfacción la noticia (Ver página 9).

Sobre la compra de los aviones Sukhoi a Rusia, Fallon dijo a la BBC Radio 4 antes de su declaración al Parlamento: “Particularmente, ese acuerdo no ha sido confirmado, pero todo lo que puedo decir es que esa amenaza persiste. Es una muy viva amenaza”. Al enumerar su plan dijo después: “Esto no sería necesario si no sufriéramos constantes intimidaciones del gobierno argentino”. “La principal amenaza a las islas siguen siendo las injustificables demandas de soberanía de Argentina”, agregó.

El primer ministro David Cameron afirmó por medio de su portavoz que “La garantía que puedo dar a las Malvinas es que siempre estaremos con ellos, siempre los defenderemos”. “Este gobierno ha cumplido su palabra y ha fortalecido nuestras defensas de las Malvinas”, agregó Cameron, siempre según su vocero y siguiendo el anuncio de su ministro.

Tal como sostuvo el autodenominado gobierno de las Islas Falkland en un comunicado, los dos Chinook que llegarán a las islas estuvieron en Malvinas hasta que en 2006 fueron reasignados a las misiones del Reino Unido en Afganistán.

Fallon indicó que no se aumentará sin embargo el número de 1.200 efectivos apostados en la base militar de Mount Pleasant. “Porque es el número correcto”, justificó. En Malvinas existe un moderno sistema de misiles aire tierra Rapier, aviones supersónicos Typhoon y permanentes patrullas marítimas que los británicos mandan a sus viejas colonias, que hoy denominan Territorios de Ultramar.

Según el gobierno de Malvinas, el costo de su “Defensa” representa el 0,177% del total anual de la defensa del Reino Unido. El presupuesto total en Defensa del Reino Unido para 2015 está estimado, según datos oficiales, en 45.600 millones de libras esterlinas (U$S 67.700 millones).

te puede interesar

La embajadora argentina en Londres, durísima con un diario británico: &quotVende basura"

La embajadora argentina en Londres, durísima con un diario británico:…

Alicia Castro respondió a The Sun, uno de los medios que adelantó la decisión de Inglaterra de reforzar su base militar en Malvinas.

martes, 24 de marzo de 2015

Según la prensa británica, aumentarán la defensa de las Malvinas

El conflicto de soberanía.Dos diarios ingleses afirman que su gobierno teme a un supuesto rearme argentino por parte de Rusia, por los acuerdos de Cristina con Putin

LA TAPA THE SUN

LA TAPA THE SUN

A nueve días de cumplirse 33 años de la guerra de las Malvinas, la prensa británica aseguraba esta madrugada que Londres incrementará la defensa de las islas, ante la amenaza que representa el presidente Vladimir Putin quien, según estos medios está "rearmando" a la Argentina. El diario The Mirror incluso informa que el secretario de Defensa, Michel Fallon tiene previsto hoy anunciar ante el Parlamento que el gobierno de David Cameron va a fortalecer la presencia en las Malvinas.

Como publicó Clarín en enero de este año, los estrategas británicos están ya trabajando en mejorar su sistema defensa antiaéreo de tierra en el archipiélago, en gran parte atentos a los intentos argentinos de reequipar su flota paupérrima flota aérea y marítima. Hubo intentos con España por unos viejos Mirage; con Israel, por unos Kfir; con Rusia, por unos 12 aviones de combate Sukhoi Su-24 y en el último tiempo, con China, en una negociación en la que se habla de 14 a 20 aviones FC-1/ F-17 Thunder.

En la islas hay hoy apostadas aproximadamente 1.200 efectivos del Reino Unido, según sus propias fuentes. Además de misiles tierra aire Rapier, son vigiladas por patrullas marítimas, y los poderosos aviones de combate Typhoon.

Hoy, además de The Mirror, también se dedicó al tema el sensacionalista The Sun, que lleva en tama un título enorme con: "Los mandamos de nuevo", en alusión al envío de las tropas del Reino Unido en 1982, tras el desembarco argentino del 2 de abril de ese año. El Sun habla de la "inestable Argentina", y en el mismo tono habla de "temores a la invasión argie".

En lo que podría ser la antesala de una escalada, The Mirror relativiza los eventuales anuncios del gobierno conservador al señalar que podría haber críticas a los anuncios de Fallon hoy en el Parlamento -si es que los hace-, ya que se producen justo a seis semanas de las elecciones generales en las "que Cameron encara fuerte presión por sus fallas en un compromiso a invertir el 2 % del ingreso nacional en defensa".

Con todo, hay elementos nuevos que aquí no han trascendido como la reunión que mantuvieron hace pocos días el embajador argentino en Moscú, Pablo Tettamanti, y el viceministro ruso de Defensa Anatoly Antonov, no sólo para preparar una visita a Rusia del ministro Agustín Rossi a la Cuarta Conferencia Internacional de Seguridad que tendrá lugar en la capital rusa. En ese encuentro se firmó un acuerdo bilateral para incrementar la cooperación militar entre Rusia y Argentina, según el Ministerio de Defensa ruso. Aquí se desconocen los detalles, pero una fuente deslizó que Argentina podría balancear con los rusos su inclinada preferencia hacia China.

Hace pocos días un funcionario de Putin irritó a Londres por decir que "Crimea tiene más razones de ser rusa que que las Falklands de ser británicas."

miércoles, 14 de enero de 2015

Gran Bretaña busca modernizar la defensa de las Malvinas

EL CONFLICTO POR LAS ISLAS

Una revista británica adelantó que renovarán los actuales equipos con misiles y radares de última generación.

La calle Thatcher drive en Puerto Stanley, la capital de las Malvinas

La calle Thatcher drive en Puerto Stanley, la capital de las Malvinas

Después de anuncios oficiales, y  trascendidos que demuestran los intentos del Gobierno por mejorar el estado de la paupérrima flota aérea nacional, ahora son los estrategas británicos los que piensan enmejorar su sistema defensa antiaéreo de tierra en las islas Malvinas, según asegura esta semana el influyente sitio Defensenews.com.

De confirmarse ésto, se entraría en otra inquietante escalada en el conflicto por la soberanía de las Malvinas. Hasta ahora, en el ámbito militar, Argentina venía acusando a los británicos de militarizar el Atlántico Sur y protestando ante cada ejercicio militar que alrededor del archipiélago suelen realizar las fuerzas reales del Reino Unido. Londres, por su parte, asegura que son de “rutina” .

El Reino Unido construyó en Mount Pleasant una titánica base militar donde también funciona un aeropuerto internacional. Según Defensenews, los británicos planean ahora reemplazar el viejo sistema de tierra en las islas por uno nuevo que incluye un Comando de Gestión de Batalla, Control, Comunicación, Computadoras e Inteligencia BMC4I, más un nuevo misil y un radar. Defensenews asegura que consultada una vocera del Ministerio de Defensa, ésta se sostuvo que estaban “valorando opciones para ver los requerimientos futuros”, lo que para el sitio militar remite a la defensa de corto alcance y aérea de tierra. Los sistemas según la información militar que dice tener el sitio harán que la futura defensa aérea de las islas estén conectadas al sistema de lanzamiento de misiles, que incluye según sostuvo la vocera, un radar jirafa.

En consulta de Clarín desde Buenos Aires, el Foreign Office contestó lo siguiente: “No estamos militarizando el Atlántico Sur. Nuestra postura militar general está basada en cálculos de la amenaza regular y en que las Islas Falkland permanezcan bien defendidas; no hacemos comentarios sobre detalles operacionacionales específicos. Permanecemos vigilantes y comprometidos en la defensa de los isleños de las Falklands”.

El Reino Unido maneja la Política Exterior y la Defensa de Malvinas. El año pasado gastó 63 millones de libras (U$S 95 millones) en la defensa de las islas. En Londres siguieron con preocupación un acuerdo firmado por Buenos Aires y Brasilia, para que esta última produzca 24 cazas Saab Jas 39 Gripen NG que Argentina quería comprar. Son suecos pero con ciertos componente británicos, por lo cual Londres usaría su derecho a bloquear la compra. Los británicos también observaron las versiones de que Argentina también estudiaba comprar aviones 12 Sukoi Su-24, supersónicos, a Rusia.

RELACIONADAS

domingo, 21 de diciembre de 2014

El misterio del veterano británico, el soldado argentino, la bayoneta y el casco

Hay un dicho que asegura que el primer muerto en una guerra es la verdad. La aparición hace unos meses de un veterano británico del conflicto por Malvinas que quería devolver un casco que, según él, le quitó a un soldado argentino que mató con su bayoneta, revolucionó aguas en Londres y en Buenos Aires. Las coordenadas de ese ex combatiente llevaban a la familia de un joven en la provincia de Buenos Aires. Pero tras semanas de entrevistas de este diario tras las desmentidas de ex camaradas de ese veterano que combatió con la 2da Guardia Escocesa en Monte Tumbledown, sólo quedan dudas sobre lo ocurrido en aquella feroz batalla, librada a pocas horas de la rendición argentina ante Gran Bretaña, el 14 de junio de 1982.

Ni quienes desmienten a Gordon Hoggan, el veterano británico, ni quienes dan testimonio en la Argentina sobre Tumbledown, pudieron develar la historia del casco y la bayoneta.

Todo comenzó cuando Hoggan, escocés de nacimiento y quien padeció un fuerte trauma por la guerra de Malvinas -llegó a tener problemas por abuso de drogas y alcohol- apareció dando testimonio a la agencia de noticias France Presse. En realidad, ya desde 2012 venía hablando ante los medios británicos del casco que se llevó de Malvinas pero ahora con AFP apareció queriendo devolverlo. Hoggan señaló que había combatido con la Compañía G de los guardias escoceses, aquella noche del 13 y 14 de junio, en la que hubo tres ataques británicos sobre Tumbledown. El último duró horas, y fue contra apenas 40 argentinos de la 4ta sección de la Compañía Nácar del Batallón de Infantería de Marina 5. Fue un grupo de marines completado con personal de ejército, que la historia oficial argentina diluyó en generalidades en la actuación sumamente preparada que mostró el BIM5 en Malvinas.

Tras semanas de consultas, la investigadora Alicia Panero, autora de Mujeres Invisibles (las que estuvieron en la guerra de Malvinas), e información de ex combatientes del BIM 5, el testimonio de Hoggan llevaba a José Luis Galarza, un joven dragoneante, que se ofreció de voluntario para la guerra de Malvinas cuando hacía el servicio en Río Grande, Tierra del Fuego.

Por los testimonios dados en público de quien fuera jefe de la 4ta sección de la Compañía Nácar, el ex capitán de navío Carlos Daniel Vázquez, Galarza murió de un ballonetazo en el pecho aquella madrugada del 14 de de junio.

En base a esas coordenadas, Clarín entrevistó a Miguel Galarza, padre de José Luis, quien dijo que si ese era el casco de su hijo lo quería. Pocos días después, cuando esta historia comenzó a dar vueltas por el mundo, el diario The Mail on Sunday publicaba un artículo con fuentes no identificadas que acusaban a Hoggan de fabricar la historia de la bayoneta y el casco. Las desmentidas -nunca desde el gobierno británico- sostenían que Hoggan no podía haber bayoneteado a ningún argentino porque la compañía G de los Guardias Escoceses a la que perteneció no se cruzó con argentinos por la zona que entró a Tumbledown.

La misma versión sostiene Mike Seear en su libro Retorno a Tumbledown, donde en numerosos emails dan cuenta de que Hoggan y Galarza nunca pudieron encontrarse. Seear escribió varios emails a este diario advirtiendo que se hacía mucho daño a la historia pero nunca explicó al mismo tiempo por qué mentiría Hoggan, quien brindó testimonio de esa batalla para su libro. Para las fuentes del Mail on Sunday como indica la historia oficial fue el Left Flank el que combatió con los últimos hombres en Tumbledown, en una de las más feroces batallas de Malvinas, y en las que los británicos usaron misiles, artillería pesada, ballonetas y se dice, también granadas con fosfato.

En las varias llamadas telefónicas que le hizo Clarín a su casa en el norte de Inglaterra, Hoggan siempre sostuvo que decía la verdad, y que había matado a un argentino de un ballonetazo en el cuello.

En Argentina, hay versiones también encontradas sobre la muerte del propio Galarza. En la Armada informaron a este diario que murió de tiros. Esa versión es la que proviene de quien fuera comandante del BIM 5 en la guerra de Malvina, el fallecido ex contralmirante Carlos Robacio, quien mantuvo una fuerte puja con Vázquez, cuya sección de unos 40 hombres fue prácticamente borrada de la versión oficial, aunque fue la que combatió hasta el final. Incluso dentro de ese viejo grupo hay quienes opinan que los veteranos y ex combatientes de la 4ta sección de la Nácar debería haber recibido medallas por el valor en combate.

También lo piensa Pablo Rodriguez, un ex combatiente de ese grupo de Vázquez. Rodríguez aseguró a Clarín que Galarza murió de un bayonetazo pero que no pudo ser Hoggan quien lo mató porque a "ese inglés lo abatimos en una lluvia de tiros".

Por su parte, Panero consiguió estos testimonios de otros integrantes del mismo grupo. Carlos Alfredo Villa dijo: "Dudas respecto de como murió Galarza no hay. Respecto del inglés, no lo sé. Estuve en Tumbledown como parte de la Sección 4 Nácar del BIM5, no vi la herida de Galarza, pero estaba lleno de sangre, sobre todo en el pecho. Vazquez tiene que saber bien donde fue la herida. El juntó los muertos". En sus testimonios, Vázquez, que se quejó incluso de no haber recibido refuerzos en esas últimas horas del 14 de junio afirmó que le dieron bayonetazos en el pecho.

Hoggan afirmó que mató a un infante de Marina pero Rodríguez dice que los otros bayoneteados deben haber sido de ejército.

Néstor Anton, estudioso e investigador que trata de reconstruir la Batalla de Tumbledown, respondió a Panero que "Hoggan relata una acción dinámica y a oscuras, y habla del cuello, Vázquez, quien vio el cadáver a plena luz del dia, una vez finalizado el combate habla de pecho".

En Tumbledown se afirma que murieron 20 argentinos y 9 británicos. Pero se han dicho muchas cosas. Desde el Reino Unido que bajaron 30 enemigos. Desde Argentina que mataron a más de 300 "ingleses" cuando el total de muertos británicos fue de 255.

Diálogo

Malvinas: Alicia Castro pidió a Londres abrir el diálogo

Retomando palabras de Cristina en un acto, comparó la situación bilateral con la de Cuba y Estados Unidos.

Reclamo. El jueves en un acto, Cristina pidió a Londres “que se siente a dialogar” por Malvinas. Castro apoyó.

Reclamo. El jueves en un acto, Cristina pidió a Londres “que se siente a dialogar” por Malvinas. Castro apoyó.

Alicia Castro llamó ayer a Londres a reanudar el diálogo por la soberanía de las Islas Malvinas, tras denunciar que el Reino Unido “sobreactúa” ciertos gestos, como anticipar que colocará una estatua de Margaret Thatcher en el archipiélago, porque quedó “aislado del mundo”.

Castro consideró “muy oportuna y atinada” la exhortación de la presidenta Cristina Fernández para que Gran Bretaña siga el ejemplo de Cuba y Estados Unidos, que anunciaron el restablecimiento de sus relaciones luego de 53 años, y estimó que la misma apertura del diálogo “debiera pasar entre Argentina y el Reino Unido”.

“Soy optimista, creo que algún día Argentina va a ejercer la soberanía sobre las islas Malvinas y puedo afirmar que ese día los habitantes (del archipiélago) van a tener una vida mejor”, destacó la ex azafata.

Y fue más allá con esa proyección: indicó que cuando Argentina retome el control de las islas, sus habitantes “van a poder elegir a sus autoridades en democracia, y no como hoy en día que les mandan desde Londres un gobernador como en la época imperial”.

En declaraciones radiales, Castro evaluó que hoy el Reino Unido “está aislado del mundo porque toda la comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, hace un reclamo que reiteran todos los años, desde hace casi 50, acerca de la necesidad de reabrir diálogo y negociaciones sobre la soberanía con la cuestión Malvinas”. Pero como en Gran Bretaña no lo hacen y “tienen esa posición aislada, están sobreactuando” ciertos ademanes, como informar que “van a poner una estatua de Margaret Thatcher en nuestras Islas Malvinas”.

Castro incluyó en esta “sobreactuación” el anuncio de Gran Bretaña de que “van a otorgar a fin de año una medalla de honor a los habitantes de las Islas Malvinas, en general, por la resistencia que tienen justamente contra la República Argentina”.

Castro, que hace pocos días mantuvo una audiencia privada con el papa Francisco, recordó que “en sus homilías como arzobispo, (Jorge) Bergoglio fue claro en su posición sobre Malvinas (al considerar) que se trata de una usurpación”.

“Y en el caso Malvinas hoy, el Papa reivindica el diálogo entre Argentina y el Reino Unido, como reivindica el diálogo entre todas la naciones”, remarcó.

Anteayer, en un acto, Cristina había dicho que hacía “votos” para que Gran Bretaña “se de cuenta y se siente también a dialogar, como lo hizo Estados Unidos con Cuba”. “Espero que un rayo de sol, de inteligencia, no un rayo eléctrico, un rayo del espíritu santo, de Dios, ilumine el corazón de la dirigencia (británica) porque no quiero confundir ni a los jóvenes, intelectuales o trabajadores ingleses porque si los yanquis tardaron 53 años en darle la razón a los cubanos, quién les dice”, señaló la mandataria.

El gobierno británico, a través de un vocero del embajador ante las Naciones Unidas, Mark Lyall Grant, calificó de “obsoleta e incompatible” la actuación del Comité de Descolonización con relación a las Malvinas tras el pedido de la Argentina.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

2015

Muchas Felicidades!!!

Feliz 2015

martes, 9 de diciembre de 2014

Británicos y alemanes conmemoraron la "Batalla de Malvinas"

A CIEN AÑOS DE LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL.

El 8 de diciembre de 1914 se enfrentaron frente a las islas las flotas de estos dos imperios antes enemigos. Hoy fue feriado en el archipiélago y hubo desfiles.

Las banderas de dos ex enemigos./GOBIERNO DE LAS ISLAS

Las banderas de dos ex enemigos./GOBIERNO DE LAS ISLAS

Las banderas de Alemania y Gran Bretaña flamearon hoy juntas en las Malvinas para conmemorar los cien años de la llamada "Batalla de las Falklands/Malvinas", en la que se enfrentaron las flotas navales de estos dos viejos enemigos. Fue en los inicios de la Primera Guerra Mundial.

Hoy, como todos los años, fue feriado en el archipiélago. Pero el pueblo se volcó a la Bahía de la capital, donde hubo un servicio religioso y un desfile militar frente al monumento levantado en 1926/1927. Aviones de la Fuerza Aérea Real sobrevolaron este territorio de ultramar reclamado por Argentina desde la ocupación de 1833 y buques de la Armada del Reino Unido estuvieron apostados frente a las costas de Stanley.

La construcción del monumento tiene una curiosa historia porque implicó una larga y acolarada polémica entre el gobierno colonial, los lugareños que pedían que los materiales fueran locales y la entonces todopoderosa Falkland Island Company.

Hoy, según informó el gobierno kelper, familiares de los comandantes de Gran Bretaña como Alemania descubrieron un nuevo memorial de piedra levantado al lado del viejo monumento, en memoria de la Batalla de las Malvinas como de la de Coronel. Los isleños volcaron sus fotos a las redes sociales.

El 8 de diciembre de 1914 Gran Bretaña le asestó un golpe mortal a los alemanes con el hundimiento de dos cruceros acorazados, y dos cruceros ligeros. El imperio alemán perdió 1.870 hombres, entre ellos el vicealmirante Maximiliam Von Spee, y sus dos hijos. A Von Spee lo homenajearon poniendo su nombre en un poderoso acorazado alemán que se hundiría en las costas del Río de la Plata, frente a Montevideo, pero ya en la Segunda Guerra Mundial.

La batalla del 8 de diciembre de 1914 había comenzado cerca de las 9 de la mañana, en un día que los libros recuerdan radiante y con máxima visibilidad. Con ese victoria el imperio británico vengó su estrepitosa derrota del 1 de noviembre, frente a las costas de Chile en la llamada Batalla de Coronel. Gran Bretaña sufrió 1570 bajas y perdió dos buques de guerra a manos de la flota imperial alemana que guiaba Von Spee. Fue la primera derrota de la poderosa armada británica en más de un siglo.

Gran Bretaña obstaculizaría la compra de aviones suecos

El embargo militar británico por la guerra de Malvinas.Se opodría porque el 30 por ciento de esos aviones son británicos

Con la firma de un memorandum denominado Alianza Estratégica, los ministros Agustín Rossi y Celso Amorim, de Brasil, abrieron en octubre pasado un nuevo camino entre los varios intentos del Gobierno para sumar aviones a la pauperizada flota aérea militar argentina. En ese memorandum se creó el marco legal para que Defensa negocie la compra de hasta 24 cazas Saab Jas 39 Gripen NG, cuando estos sean producidos en Brasil.Pasaron sólo semanas de esta operación valuada en torno a 2.900 millones de dólares, para que influyentes sitios militares comenzaran a difundir los mensajes del mundo político en Londres. Por ejemplo, Defensenews. com, y C4isrnet.com afirmaron que de avanzar la compra argentina a través de los Saab suecos, el Reino Unido buscaría imponer un derecho a bloquear la venta de esta flota ya que un 30 por ciento de los nuevos Gripen está hecho con componentes suministrados por la industria británica. De acuerdo al sitio C4isrnet.com tanto los radares electrónicos, los frenos de tierra, el sistema de ejecución, los sistemas electrónicos y otros subsistemas entrarían en el bloqueo militar que Gran Bretaña impuso a sus exportaciones militares a la Argentina en 2012, cuando la tensión por el conflicto de Malvinas aumentó en el marco de los 30 años de la guerra. Esa prohibición sigue existiendo y afectaría la compra de los Gripen. Esta en realidad sería una adquisición directa del ministerio Defensa de Brasil. La empresa Saab nunca informó oficialmente movimiento alguno aunque los ministerios de Defensa de Brasil y Argentina anunciaron la firma del memorandum. En la operación sí aparecería Embraer, socio principal de Saab en Brasil.El memo es uno más de los amagues argentinos para adquirir aviones en el último tiempo. Pero estos terminaron limitados por falta de presupuesto. Por ejemplo, la compra de unos viejos Mirage a España y de unos aviones de combate Kfir a Israel. La alianza estratégica con Brasil es, sin embargo, el paso más visible que se ha dado desde aquí, y que de abortarlo el Reino Unido -dice Defensenews- llevaría a la Argentina a redireccionar sus búsquedas en la aviación china y la rusa, lo que parece en realidad nada cercano. Con todo, aunque no lo dice oficialmente, desde 1982 el Reino Unido buscó siempre evitar que la Argentina adquiera aviones con sistema electrónico y de armas modernos. Basta recordar que durante el gobierno de Carlos Menem, Londres le pidió formalmente a los Estados Unidos que los A4AR que entonces le vendió a la Argentina fueran carente de aviónica y de sistema de armamentos

lunes, 8 de diciembre de 2014

Polo Sur

Hace 50 años llegaron al Polo Sur y se juntaron para festejarlo

Los primeros argentinos en lograr la hazaña.Desafiaron los vientos helados en un recorrido épico de 45 días. Ahora tienen más de 80 años y los recuerdos intactos.

Como ayer. Cuatro de los exploradores de la Operación 90 llegaron a Rosario. Hoy los distinguen en el Monumento a la Bandera. (J.J. García)

Como ayer. Cuatro de los exploradores de la Operación 90 llegaron a Rosario. Hoy los distinguen en el Monumento a la Bandera. (J.J. García)

El hombre todavía no había pisado la Luna y la guerra de Vietnam llegaba a su punto más tirante cuando un grupo de argentinos decidió poner en marcha la primera expedición del país al Polo Sur. Durante 45 días recorrieron unos 2.900 kilómetros, superando fisuras en el hielo, vientos blancos de 100 kilómetros y jornadas interminables de 38 horas. Hoy se cumplen 50 años del día de inicio de aquella hazaña y sus protagonistas serán distinguidos en el Monumento a la Bandera, en Rosario.

La temeraria Operación 90 (por los 90 grados sur de latitud que tiene el Polo) fue comandada por el coronel de caballería Jorge Edgar Leal, que ahora tiene 93 años y vive en Salta. Leal ya había fundado la Base Antártica Esperanza.

La travesía empezó el 6 de diciembre de 1964, cuando 10 voluntarios del Ejército, con 6 tractores oruga Snowcat y 16 trineos de arrastre, partieron desde el Palomar a la base Belgrano. Uno de los retos era lograr que los vehículos no sucumbieran a las bajas temperaturas. “Habíamos ensayado una aproximación en el año 57, pero los tractores se quedaron sin respuesta. Así que viajé a los Estados Unidos y Canadá para seleccionar el remolque adecuado y personalmente los fui adaptando a las características del terreno”, recuerda a Clarín el por entonces suboficial principal mecánico Ricardo Ceppi, que ahora tiene 83 años.

Ya estaba todo listo. Los preparativos incluyeron el patrullaje de la zona, la distribución de los alimentos en los trineos, pero cayeron bajo el manto de la noche polar y debieron postergar la partida hasta el 26 de octubre del 65.

“Además de los pasos que nos separaban de la base norteamericana Amundsen-Scott, había que subir hasta unos 3 mil metros de altitud sobre el nivel del mar. Para soportar el frío nos poníamos varias capas de abrigo y para orientarnos en la nieve, no teníamos cartas ni GPS, todo se hacía en forma artesanal” recuerda Florencio Pérez (82).

Dos trineos se desplomaron en una grieta y varios Snowcat fueron dejados en el trayecto como depósito de combustible y guía para hallar el camino de vuelta. “Al superar los 1.900 metros de altura desapareció la nieve y se abrió un paisaje de hielo. Ibamos a 3 km. por hora. Los primeros en desmembrarse fueron los trineos y tuvimos que distribuir el peso de los equipos entre los que estaban sanos”, rememora Pérez.

Como en una tragedia cinematográfica, la última etapa fue la más angustiante. La temperatura cayó hasta los 50° bajo cero y los vehículos fueron enlazados con sogas de nylon. Para completar una jornada de 50 kilómetros se demoraba 38 horas. Con las manos entumecidas y el ánimo chamuscado por el frío, el 10 de diciembre plantaron una enseña patria en el vértice sur del continente. Noruegos, ingleses y otros pocos expedicionarios lo habían logrado antes. “No era un capricho atlético, sino un requisito para reclamar soberanía sobre nuestro territorio. En los estrados internacionales nos decían que no podíamos reivindicar el suelo que nunca habíamos pisado” concluye Ceppi. Cinco días después pegaron la vuelta. El viaje de regreso fue mucho más simple. Tardaron 21 días. “Veníamos en bajada, no teníamos tanto peso y habíamos marcado el sendero”, remarca Pérez. Ya en Buenos Aires fueron héroes: los recibieron miles de personas.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Con Brasil y Uruguay, por Malvinas

Tribuna.Andrés Cisneros

Especialmente a partir de 1983, los países vecinos no son un peligro para la causa argentina en Malvinas. Antes bien, en reiteradas oportunidades, el conjunto de América latina ha expresado su apoyo a nuestros derechos y tomado medidas que favorecen a los intereses argentinos. Sin excepciones. En el caso puntual de los ejercicios navales de la Marina brasileña y la Royal Navy británica, de ninguna manera comprometen la impecable conducta que históricamente ha mantenido nuestro vecino en el tema. Ante todo, esas maniobras se hacen como práctica defensiva de sus yacimientos petrolíferos presal, en la costa brasileña, por lo que nadie puede imaginarlas vinculadas de ninguna manera a Malvinas. Por otra parte, es razonable esperar de nuestros vecinos un alineamiento a favor de Argentina en ese conflicto, pero ello no supone, necesariamente, que se enemisten con Gran Bretaña.

Todo lo contrario, cuantos más lazos económicos, comerciales y de todo tipo establezcan ellos con Londres –al igual que nosotros- con más elementos se contaría para un acercamiento de las partes en dirección a una solución acordada. El tema de Malvinas no se va a resolver contra los ingleses sino con los ingleses. Brasil es el país de la región con más peso en el mundo y resulta lógico que el Reino Unido trate de estrechar lazos con ellos, quienes, por otra parte, tienen una larga tradición diplomática que les impediría cooperar en cualquier maniobra que perjudique a la Argentina. Lo tenemos claro, porque a nosotros nos pasaría lo mismo.

Más aún,  el conflicto por las islas puede agravarse en pocos años cuando llegue el momento de discutir la soberanía sobre la Antártida, también disputada con Gran Bretaña. Si tal problema estalla, no debemos llegar tan solos, como siempre hemos estado en Malvinas. Brasil es un país con vocación y posibilidades de potencia mundial y, en tal condición, seguramente  vería con gran preocupación un megaconflicto en el Atlántico Sur, cuya parte superior baña sus costas y corresponde a su zona de influencia. Las reglas de la Historia son inexorables y, a su debido tiempo, Inglaterra deberá sentarse a discutir recursos y soberanía en el polo y en el Atlántico Sur con quienes tenemos legítimos derechos a que esa zona no permanezca vacante para siempre. Un frente atlántico de intereses con Brasil y Uruguay –más Chile desde el Pacífico, con quien también disputa Gran Bretaña-  nos facilitaría incluir a Malvinas y, paradójicamente, permitiría a los gobernantes británicos explicar a su opinión pública que, en tal caso, el interés de la Corona pasaría por aceptar que se sume a las islas a esa enorme negociación, paso bilateralmente  improbable después de la guerra de 1982. En tal perspectiva, el papel de Brasil, con su peso en el mundo y en la región, cobraría la mayor de las importancias.

Andrés Cisneros, EX VICECANCILLER

Kelpers

Los kelpers evalúan la prohibición de banderas argentinas

No quieren que se desplieguen en las islas. En un petitorio dicen que puede ser tomado como “una provocación”.

Los kelpers evalúan la prohibición de banderas argentinas en Malvinas

Los kelpers evalúan la prohibición de banderas argentinas en Malvinas

Presionada por un petitorio comunitario colgado en los espacios públicos de la capital de Malvinas, la Asamblea Legislativa de las islas analiza si prohibir o no el despliegue de banderas argentinas en las islas, a lo que se suma al de pancartas y pintadas de grafitis con la leyenda: “Malvinas Argentinas”. Lo suelen hacer ex combatientes de la guerra de 1982, que luego suben sus fotos a las redes sociales.

La situación es muy delicada, porque el petitorio, elaborado por la isleña Kris Thorsen advierte que “tarde o temprano” los residentes de las Islas Falkland se van a sentir “provocados por esta bandera flameando y van a tomar las leyes en sus propias manos”. Agrega que “sin dudas”, ésto va a causar “al menos la reacción de la Policía Real de las Islas Falkland”, a la que hacen responsable del cumplimiento de “la ley” para evitar “esta angustia”. Thorsen no quiso hacer comentarios ante Clarín sobre el petitorio difundido por el Penguin News”. Y además, cortó la comunicación. Su petitorio, que ya está en manos del gobierno local, señala que el comportamiento de los argentinos que despliegan banderas es “alarmante, perturbador y angustiante”.

Los peticionantes consultan al pueblo además si ven que el Gobierno está siendo o no proactivo contra este “comportamiento provocador”. Se quejan de que la Policía no tome acciones y reclama una legislación “apropiada”.

En una cautelosa respuesta a este diario, sobre en qué legislación cabría prohibir el despliegue de banderas, que a su vez es un acto de libre expresión, el consejero Barry Elsby, presidente de la Asamblea respondió: “La Asamblea Legislativa apoya el derecho del pueblo de las Islas Falkland a expresar sus opiniones”. También manifestó que el cuerpo legislativo se solidarizaba con “la angustia que pueda haber causado que algunos visitantes flameen banderas argentinas y tomen acciones para reclamar la soberanía argentina sobre nuestro hogar”. Y agregó: “Los eventos de 1982 cuando Argentina invadió nuestro hogar no se olvidaron”.

Pero al mismo tiempo, el consejero Gavin Short, quien aclaró que “no todos” los argentinos gustan de desplegar banderas, aseguró que el sentimiento de enojo en las islas es muy “alto”, y que la gente “está “harta” de estos hechos. Y advirtió de que en cualquier momento podría haber “un incidente”. Short contó que fue él quien presentó un proyecto de enmienda al proyecto sobre Leyes Criminales de las islas para prohibir el flameo de banderas y de pancartas. El consejero señaló que fue apoyado por Elsby pero no por el resto de los seis legisladores del cuerpo legislativo, los que sostuvieron que las leyes existentes eran suficientes. Por cierto, cuando los gobiernos de Argentina y Gran Bretaña negociaron el diseño del monumento a los caídos en la guerra que el presidente de Corporación América, Eduardo Eurnekián, levantó hacia 2004 en el cementerio argentino de Darwin, los kelpers lograron que se prohibiera cualquier alusión o insignia nacional. No están permitidas.

Otro tema al que también están atentos en las islas y aquí porque divide opiniones de los grupos de ex combatientes es la creciente desaparición de objetos que los argentinos dejaron en los campos de batalla en 1982. Numerosos veteranos que viajan al archipiélago se los llevan. Sacarlos está prohibido, pero burlan la Aduana. “Respetamos la decisión de muchos ex combatientes de no llevarse objetos de los campos de batalla. Solo aceptamos en custodia los objetos de los ex combatientes que son prestados y que les pertenecían”, dijo el vicedirector del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, Mario Volpe, consultado por este diario, al saberse que varias agrupaciones quieren exponer esos objetos en la institución inaugurada por la presidente Cristina Kirchner este año.

te puede interesar

miércoles, 26 de noviembre de 2014

La historia de un casco, símbolo del orgullo y dolor de Malvinas

El conscripto que murió en Malvinas bajo una bayoneta inglesa.Un inglés buscaba a la familia del argentino que mató en las islas para devolvérselo. Clarín encontró a su padre.

Padre. Miguel Galarza con la foto de su hijo José Luis, caído en la batalla de Monte Tumbledown en la Guerra de Malvinas. (Alfredo Martinez)

Padre. Miguel Galarza con la foto de su hijo José Luis, caído en la batalla de Monte Tumbledown en la Guerra de Malvinas. (Alfredo Martinez)

“Muchas almas filantrópicas imaginan que existe una manera artística de desarmar o derrotar al adversario sin excesivo derramamiento de sangre, y esto es lo que se propondría en el arte de la guerra. Esta es una concepción falsa que debe ser rechazada, pese a todo lo agradable que pueda parecer”, ha dicho en su clásica obra de ciencia militar, De la Guerra, el general prusiano e historiador Karl Von Clausewitz.

Tras semanas de búsqueda, chequeos y confirmaciones con especialistas en estrategia y desarrollo de combates, y tras el testimonio clave de un capitán de navío, Clarín pudo confirmar que el soldado argentino cuya familia busca un veterano británico de la guerra de Malvinas para devolverle el casco que se llevó consigo tras matarlo de un bayonetazo en la madrugada del 14 de junio de 1982 era el dragoneante del Batallón de Infantería de Marina 5, José Luis Galarza. Clarín también logró contactar a su padre, Miguel Galarza, y a dos de sus cuatro hermanas, Fabiana y Celia.

Miguel Galarza, en Duggan, junto al monumento de su hijo José Luis, caído en las Islas Malvinas. (Alfredo Martinez)

“Claro que quiero el casco”, dijo Miguel, un hombre discreto, de voz suave, curioso desde el principio hasta al final del encuentro con este diario, en el que habló apenas lo imprescindible. Miguel optó por ceder la palabra a sus hijas, mientras él, recurrentemente, secaba sus lágrimas. “Lo recuerdo como estaba, así”, dijo, sin que en ningún momento de la larga jornada compartida en el pueblito de Duggan, partido de San Antonio de Areco, se detallaran los detalles de esa muerte, en el Monte Tumbledown, lugar donde se libró una de las últimas batallas que rodearon la capital de Malvinas.

Hace unas semanas, Gordon Hoggan, ex integrante del 2º Batallón de la Guardia Escocesa que participó del asalto a Tumbledown en la noche del 13 de junio, concedió una entrevista a la agencia de noticias AFP, en la que agregaba un condimento más a ese sentimiento que ya había expuesto hacia 2012, cuando lo entrevistaron por los 30 años de la guerra. Hoggan ya no sólo exhibía su dolor y la depresión que le había dejado la guerra en el Atlántico Sur, sino que quería devolver el trofeo del soldado que mató a secas con su bayoneta.

Histórico. Gordon Hoggan con el casco del soldado Galarza. (AFP)

Tras unas semanas de búsqueda, Clarín llegó a la pista de Galarza por Alicia Panero, autora del libro Mujeres Invisibles -las que participaron en el conflicto del Atlántico Sur- y colaboradora en Córdoba de la organización Internacional de Mujeres de Paz en El Mundo. Panero llegó a la historia del soldado argentino Oscar Ledesma que le envió una carta a la familia del teniente coronel Herbert Jones, el británico que mató. Es una historia inversa a la de Galarza, quien apareció en esa investigación.

Además de chequear el dato con militares en ejercicio, los que afirmaron que a muchos padres sólo se les informó que sus hijos “murieron en combate” sin más detalles, el capitán de navío retirado Carlos Daniel Vázquez confirmó hace unos años claramente que es Galarza quien fue bayoneteado “por un inglés”. Vázquez estaba a su cargo, y hasta tiene una pintura plasmada por los estrategas británicos que pelearon en Tumbledown, y en la que se detalla cada baja. Más aún, la muy conocida muerte de Julio Saturnino Castillo se produjo cuando este suboficial se dio cuenta de que habían asesinado a su dragoneante Galarza. Al salir de las piedras para atacar el enemigo y defender a Galarza al grito de “inglés hijo de puta”, recibe un disparo de muerte por la espalda.

Además de que José Luis Galarza es el soldado argentino que Hoggan está buscando, hay momentos de esta historia que son conmovedores. Por empezar, que ese joven muerto a los 20 años en Malvinas, hacía su servicio militar cuando estalló la guerra. Nacido en Luján, terminó el colegio y se fue con sus padres a trabajar el campo en Duggan, donde se instalaron ingleses e irlandeses de la Argentina, muy curiosamente.

Trabajaba en las calderas del BIM 5 cuando se ofreció como voluntario de Malvinas, algo inusual entre los “colimbas”, que fueron obligados por la dictadura a combatir por las islas. Apuesto, de sonrisa amplia, y fanático de su guitarra, José Luis fue trasladado de La Plata a Tierra del Fuego. Llegó a las islas el 7 de abril de 1982, y diez días después cumplió los 20. Era el mayor de los seis hijos de Miguel, quien pudo viajar tres veces a Darwin para abrazar la tumba de José Luis, y aún guarda sus cartas escritas desde un frío pozo de zorro.

RELACIONADAS

martes, 25 de noviembre de 2014

78 familias dieron muestras para identificar caídos de Malvinas

Avances para identificar los restos de 123 soldados “sólo conocidos por Dios”.Las obtuvo el Equipo de Antropología, que aguarda el acuerdo político de los gobiernos para viajar a las islas.

A pleno en la búsqueda de los 43 estudiantes de magisterio desaparecidos en Guerrero, México, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) se considera ya en condiciones técnicas para iniciar el trabajo científico de identificación de los 123 argentinos caídos en la guerra de Malvinas y que permanece enterrados sin nombre en el cementerio de Darwin. Así lo dijo ayer a Clarín el presidente del grupo, Luis Fondebrider, al confirmar un entrevista que mantuvo con la agencia Reuters. Se trata de las tumbas (entre un total de 237) que llevan la leyenda “Soldado argentino sólo conocido por Dios”.

Por la cantidad de muestras de sangre tomadas hasta ahora a los familiares de los soldados sin identificar en Darwin -78 muestras de 78 familias entre otros datos-, el EAAF considera que ya está listo para obtener “luz verde” de la Cruz Roja Internacional y de los gobiernos de Gran Bretaña y la Argentina.

Al mismo tiempo, Fondebrider señaló que ya le han informado al gobierno nacional que, una vez que lleguen a Darwin, pueden en un máximo de hasta ocho semanas desplegar un equipo de unas 20 personas, abrir la sepultura, tomar restos, cerrar las sepulturas y volver a la Argentina para analizarlos. Aclaró Fondebrider que las muestras a tomar son pequeñas y que entre ellas precisarían dientes. Precisó que nada de esto significará trasladar los cuerpos de Malvinas a la Argentina como muchos creen. “Se ha utilizado esa excusa para asustar a los familiares. Desde el punto de vista técnico, Argentina hizo los deberes. Cumplió con todos los protocolos. Esta es una operación forense humanitaria. Es un derecho del familiar a saber dónde está su ser querido. Y es urgente porque los familiares van envejeciendo como ocurre en el caso de los desaparecidos argentinos”, agregó a este diario en un diálogo telefónico desde el Líbano, donde el EAAF también trabaja.

En la cuestión Malvinas, el EAAF trabaja dentro del equipo formado dentro del Ministerio de Justicia para el ADN de los soldados argentinos caídos en Malvinas. En este equipo también trabaja el Ministerio de Desarrollo Social y el Escribano de la Nación, que hacen el trabajo con las familias.

La identificación de los cuerpos de Darwin, una demanda que hicieron en 2012 ex combatientes y la Red Solidaria al Ministerio de Justicia y luego fue traslada a Cristina Kirchner por el roquero inglés Roger Waters, está demorada por la larga tensión entre los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner y el Reino Unido por el conflicto de Malvinas. El Gobierno le pidió a la Cruz Roja Internacional colaboración con esta identificación porque fue de hecho la que supervisó los enterramientos en Darwin tras levantarse los restos en los campos de batalla. El organismo señaló que actuaría cuando hubiera consentimiento de los familiares. Sus miembros viajan aquí seguido.

En su momento, el Gobierno daba a entender que Londres se oponía a esta misión humanitaria pero el 14 de junio pasado, durante la recepción anual que los kelpers dan para festejar la victoria del Reino Unido sobre Argentina en 1982, el ministro británico para América Latina, Hugo Swire, dijo: “Tanto nosotros como el Gobierno de las Falkland mantenemos una actitud solidaria frente a cualquier pedido argentino de colaborar en los esfuerzos por identificar a sus caídos. Hemos dejado en claro ante el Gobierno argentino que, si ese es el deseo de todas las familias, lo apropiado es que el Gobierno argentino se comunique con nosotros y con el Gobierno de las Islas Falkland de manera formal para instaurar un proceso que permita lograr este cometido”.

Ahora Fondebrider dice tener el número suficiente de muestras para comenzar.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Malvinas: Londres rechaza una nueva ley aprobada en Diputados

Una nueva puja con el Reino Unido.La legislación aprobada el martes obliga al transporte público a llevar la leyenda: "Las Malvinas son Argentinas". Para el Foreig Office, es "lamentable".

La frase debe ser colocada en todos los transportes públicos, según la ley.

La frase debe ser colocada en todos los transportes públicos, según la ley.

El Foreign Office rechazó hoy la aprobación en la Cámara de Diputados una ley por la que el transporte público del país deberá incluir la frase: "Las Malvinas son Argentinas". La iniciativa, generó también objeciones entre los isleños, que se niegan a cualquier tipo de administración nacional, y se expresaron con críticas y comentarios en las redes sociales.

De acuerdo a la información publicada esta tarde por la BBC, en Buenos Aires, fuentes del Foreign Office consideraron "lamentable pero no sorpresiva", la nueva legislación que se aprobó el martes.

Esta fue iniciativa de la senadora kirchnerista Teresita Luna, e indica que la leyenda de que las islas son argentinas debe figurar en las estaciones de partida y llegada de todos los medios de transportes nacionales.

El martes, en una sesión ordinaria de Diputados, donde se aprobaron 60 proyectos, los legisladores también pasaron el de Luna, por consenso y sin debate.

Malvinas: hacia nuevas perspectivas

Debate.Federico Lorenz

HORACIO CARDO

HORACIO CARDO

Mentar Malvinas es sembrar vientos que cosecharán tempestades”. Ese es aún UN axioma para quienes de un modo u otro planteamos revisar la cuestión de una manera propositiva, que reconozca los profundos cambios que la región y nuestro país han vivido desde la restauración de la democracia. Y que incluya, también, la idea de que además de las fuerzas nacionales, en 1982 en las islas también fue derrotado un modo de entendernos como país.

Pero como suele suceder con los símbolos, las respuestas a esos planteos en general han sido binarias, excluyentes y a veces difamatorias. Uno de los principales males que aquejan a la reflexión sobre Malvinas es la rentabilidad en términos de política interna que produce el agite de la causa nacional.

Esto es negativo, porque el patriotismo se mide por la adhesión a ciertas fórmulas retóricas más que por los avances concretos en la satisfacción de la demanda nacional.

Sin embargo, dos columnas recientes publicadas por Carlos Escudé (9/11) y Marcelo Kohen (17/11) en estas páginas permiten ser optimistas en cuanto a este estancamiento. Muy sucintamente, la polémica se centra en una propuesta de Escudé consistente en renunciar a la soberanía a cambio de obtener una porción considerable de espacios marítimos circundantes, que Kohen refuta con argumentos históricos y jurídicos a partir de las cuales formula la propia.

Más interesante que el debate es lo que este evidencia: que ya no es posible pensar Malvinas ni sostener una política exterior hacia el archipiélago de la forma en la que lo venimos haciendo, salvo que el objetivo de la misma sea el de mantener un statu quo que favorece a los usurpadores británicos y aleja las posibilidades de una solución.

Ambos autores son expertos de fuste. Se puede acordar con ellos o no, pero es innegable que han dedicado esfuerzos y trabajo a pensar el problema. Expresan, para simplificar, dos paradigmas a la hora de pensar la cuestión: el pragmatismo versus la mirada tradicional basada en los títulos históricos argentinos. Carlos Escudé, ex asesor del canciller Di Tella, es asociado sin más y a veces a la ligera al agujero negro de “la década de 1990”; Marcelo Kohen, expresa posiciones más afines a la línea argumental del actual gobierno. Tienen, sin embargo, algo en común.

Ambos ponen la mirada histórica sobre los procesos en un plano secundario, aun cuando al polemizar argumenten históricamente. En el caso de Escudé, porque analiza solo la situación post 1982 y desde allí propone una solución: la historia parece no importar frente a los hechos consumados. En cuanto a Kohen, la apelación a los títulos históricos argentinos se ancla en un pasado que en tanto tal es inmodificable, pero con la pretensión de extender esa propiedad al problema en el presente.

No obstante, desde el extremo de “canjear mar por tierra” de Escudé a las propuestas de Kohen de “autonomía con estatuto especial y garantías internacionales, doble nacionalidad, mantenimiento del modo de vida actual incluso idioma, distribución de recursos de los espacios marítimos similar a la existente entre las provincias ribereñas y el estado federal”, la polémica muestra que algo está cambiando.

En primer lugar, implícita y explícitamente, las formas en las que los isleños deben ser considerados en las propuestas argentinas han vuelto a escena (como lo estuvieron, por ejemplo, en la década de 1970), más allá de retóricas de aniversario que les niegan la mera existencia.

En segundo lugar, es evidente la urgente necesidad de profundizar la reflexión sobre las islas aumentando la escala. La retórica vigente anclada aún en la usurpación de las islas pone en primer plano a Malvinas pero desdibuja, como en la composición de un artista, el escenario circundante: geográfico, económico, e históricos. Es necesario dar mayor densidad a miradas de largo plazo y gran escala. Para ello, necesitamos abducir el problema de la lógica de la política interna, y reinsertar a las Malvinas en espacios más grandes y procesos más extendidos en el tiempo.

Las políticas de estímulo a la investigación y a las redes académicas para explorar la cuestión Malvinas lanzadas recientemente por la nueva Secretaría de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas parecen ir en este sentido. Dicho de un modo simple, se trata de articular la agenda política con el trabajo de los académicos. Ese encuentro puede ser fructífero en tanto la lógica política no colonice a la científica, y viceversa, sino que se produzca una virtuosa colaboración.

Federico LorenzHISTORIADOR (CONICET-INSTITUTO “DR. EMILIO RAVIGNANI”)

Malvinas: el Gobierno protestó contra la BBC porque no le pidió disculpas

CONFLICTO POR LAS ISLAS.Es por el caso del conductor de la cadena británica que se paseó en Tierra del Fuego con patentes de auto provocativas.

Miembros del programa televisivo Top Gear, de la cadena británica BBC, fueron apedreados y tuvieron que abandonar Tierra del Fuego.

Miembros del programa televisivo Top Gear, de la cadena británica BBC, fueron apedreados y tuvieron que abandonar Tierra del Fuego.

La embajadora en Londres, Alicia Castro, redobló la apuesta y presentó una protesta contra la BBC, en el Reino Unido, después de que la cadena rechazara pedir disculpas a la Argentina por las patentes alusivas a la guerra de Malvinas que había utilizado el presentador y automovilista del programa Top Gear, Jeremy Clarkson.

"Me dirijo a usted a fin de expresar mi disconformidad con la respuesta del Director de Televisión de la BBC, Danny Cohen, a mi queja formal por la conducta ofensiva y las falsas afirmaciones hechas pro Jeremy Clarkson durante el rodaje del programa Top Gear en Argentina y posteriormente en diarios británicos", empieza la carta que ahora le mandó Castro a la cadena en Londres. Continúa. "Las directrices editorales de la BBC establecen que, cuando trabaja en el extranjero, el personal de la BBC deberá ser 'claro sobre nuestras intenciones al ingresar a otros países que trabajan'". Además, señaló la embajadora, esas "directrices" establecen "evitar ofensivas injustificables".

Clarkson viajó por toda la Patagonia con una chapa en su Porsche "H982 FKL", la fecha de la guerra y la alusión a Falklands. Al llegar a Ushuaia fue "invitado" a retirarse y a la altura de Tolhuin, sufrió una pueblada, donde atacaron los autos de su equipo. En el interior del vehículo, una investigación judicial encontró otras chapas, y se dijo que había cambiado las mismas, lo que es un delito.

En la justicia de Tierra del Fuego se abrió una causa por ese presunto cambio de patentes, que iba a ser trasladado a la justicia federal. Clarkson por su parte, se fue quejándose de la Argentina, pero su programa, el más visto en su género en el mundo, probablemente se emita. El automovilista suele generar en todas partes este tipo de episodios, escándalos y escapes como el que hizo de Argentina, simplemente porque son parte del entretenimiento de su costosísimo programa.

A fines de cotubre, Castro había presentado una portesta formal a la BBC por "declaraciones ofensivas" de Clarkson. Lo hizo al dierctor de la emisora Danny Cohen, quien se negó a disculparse. Sostuvo que nada "sostiene la idea de que" la elección del auto y de su patente haya sido "un acto deliberado" y por el contrario añadió que la BBC estaba "molesta" por la violencia que el equipo sufrió durante la visita" a la Argentina

RELACIONADAS

martes, 18 de noviembre de 2014

Malvinas y las piruetas marítimas

Debate.Marcelo Kohen

HORACIO CARDO

HORACIO CARDO

En un artículo publicado en estas páginas (Clarín, 9/11), Carlos Escudé propone renunciar a la soberanía de Malvinas a cambio de obtener una porción considerable de espacios marítimos circundantes. Sus argumentos son que “le quitamos tierras al Paraguay y todo el sur argentino a los indígenas” y que “la recuperación de las tierras es imposible”. Es de lamentar esta comparación con el acto de una potencia colonial que toma por la fuerza una parte del territorio de un joven Estado con el que mantiene relaciones de paz y amistad, lo expulsa y luego instala su propia población. Escudé parece ignorar que fue la Argentina quien invocó que “la victoria no da derechos”, luego de la Guerra de la Triple Alianza.

A pesar de ocupar territorios, no los anexó. Los límites con el Paraguay fueron fijados por tratado en 1876 y por un laudo arbitral del Presidente estadounidense en 1878 que perdimos. El argumento de que le quitamos la Patagonia a los indígenas es muy popular entre los británicos que dicen: “si nos piden que les devolvamos Malvinas, devuelvan la Patagonia a los Mapuches”. Aun si correspondiera, la Argentina no tendría un Estado a quien restituir esos territorios. El Reino Unido sí. Hoy la Constitución Nacional reconoce los derechos de los pueblos originarios. Forman parte del pueblo argentino.

Son conocidas las habituales ligerezas de quien fuera asesor del canciller Di Tella. Antes decía que las Malvinas no eran argentinas porque ningún argentino había nacido allí y porque como México perdió California nosotros tendríamos que aceptar que perdimos Malvinas. Ambas afirmaciones incorrectas.

La primera persona con identidad conocida que nació en las Malvinas fue Malvina Vernet. México renunció a California por tratado. Ningún tratado establece que la Argentina renunció a su soberanía sobre Malvinas, aunque la propaganda británica reciente quiere hacer creer que tal cosa ocurrió con el Tratado Arana-Southern de 1849 que puso fin al bloqueo británico del Río de la Plata.

Escudé se libra a una asombrosa digresión sobre delimitación de espacios marítimos. Si renunciáramos a las islas, una delimitación debería ir más allá de una línea de equidistancia, habida cuenta la desproporción entre la longitud de las costas continentales e insulares.

Pero la ilegal declaración británica de una zona de pesca alrededor de Malvinas no aplica la línea de equidistancia, sino una circunferencia con un radio de 150 millas trazado desde el centro del archipiélago.

La propuesta de Escudé consiste así en renunciar a la soberanía sin obtener nada a cambio. Su comparación con las islas anglo-normandas para justificar que las aguas al oriente de Malvinas serían reconocidas como argentinas tampoco es feliz. Entre las costas británicas y francesas hay menos de 200 millas y las islas anglo-normandas están muy próximas al continente, mientras que las Malvinas están a más de 200 millas del territorio continental.

Dejemos de lado estos tecnicismos. Escudé propone simplemente una negociación de delimitación de espacios marítimos como las que cualquier Estado ribereño haría con su vecino.

Cierto, también agrega una participación argentina del 50% en los beneficios de los recursos marinos, aunque no explica de dónde surge ese porcentaje y a qué espacios se aplicaría. Basta mencionar que la distribución de regalías entre las provincias petroleras y el estado federal es mucho más favorable a las provincias que la propuesta de Escudé para Malvinas.

Escudé es funcional a la propaganda británica que afirma que nos interesa Malvinas por sus riquezas hidrocarburíferas. La Argentina reivindica las islas desde que fuera despojada de ellas, cuando ni se hablaba de petróleo.

Las relaciones internacionales muestran muchos ejemplos de situaciones que parecían inamovibles para la Realpolitik y que sin embargo se desmoronaron sin que nadie las previera.

La Argentina debe continuar su política de reclamación ante todos los foros internacionales disponibles.

Debe ofrecer una propuesta concreta de solución en el marco de lo que establece la Constitución. Autonomía con estatuto especial y garantías internacionales, doble nacionalidad, mantenimiento del modo de vida actual incluso idioma, distribución de recursos de los espacios marítimos similar a la existente entre las provincias ribereñas y el estado federal, comunicaciones, salud y educación garantidos por el estado federal y la desmilitarización del territorio. Una propuesta concreta y constructiva.

Marcelo Kohen es Profesor de Derecho Internacional, Instituto de Altos Estudios Internacionales de Ginebra.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Protesta por ejercicio militar británico en Malvinas

Protesta por ejercicio militar británico en Malvinas

La Cancillería entregó una nota a la embajada del Reino Unido rechazando el accionar de una fragata en la zona.

imagen

El Gobierno nacional entregó ayer una nota de protesta a la embajada británica por los ejercicios militares de una fragata de ese país en las Islas Malvinas que constituyen “una nueva provocación” y “una injustificada demostración de fuerza”.

La Cancillería informó que tuvo conocimiento de que “la fragata HMS Iron Duke participó de un ejercicio militar en la Bahía y el Brazo de San Carlos, que incluyó el disparo de 136 proyectiles, en lo que constituye una nueva provocación del Gobierno del Reino Unido mediante una pretendida demostración del poder de fuego del buque británico”.

Agregó que “en el referido ejercicio intervino además una compañía de infantería británica que forma parte del despliegue militar permanente de ocupación ilegal del Reino Unido en las Islas Malvinas”.

“La República Argentina rechaza en los términos más contundentes la realización de estas maniobras navales y militares en territorio argentino ilegítimamente ocupado por el Reino Unido, que constituyen una injustificada demostración de fuerza y un deliberado apartamiento de los llamamientos de las numerosas resoluciones de las Naciones Unidas y de otros organismos internacionales”, advirtió.

Recordó en este sentido que estos organismos “instan tanto a la Argentina como al Reino Unido a reanudar las negociaciones, a fin de encontrar una solución pacífica y definitiva a la disputa de soberanía que involucra a ambos países en la Cuestión de las Islas Malvinas”.

martes, 11 de noviembre de 2014

Soldado británico

El país.  http://www.lanueva.com/el-pais/785920/soldado-britanico-busca-a-familiares-del-infante-de-marina-argentino-que-mato-en-las-malvinas.html

EN LA ÚLTIMA BATALLA

Soldado británico busca a familiares del infante de Marina argentino que mató en Malvinas

07/11/2014 11:30 “Quiero devolverles el casco y explicarles que no tuve elección”, dice. No tiene pistas de quién era. En monte Tumbledown se enfrentaron la Guardia Escocesa con el Batallón Nº 5.

Comentá

Foto: AFP

   Gordon Hoggan, un veterano escocés de la guerra de Malvinas, quiere contactar a la familia del infante de Marina que mató en el combate de monte Tumbledown.

   "Lo maté con la bayoneta —cuenta Hoggan, que era cabo y tenía 23 años—. Nos topamos con 2 argentinos en una cueva y ellos se estiraron a tomar sus armas. Le iba a disparar a uno, pero el rifle se me atascó y no tenía tiempo para destrabarlo. Así que se la clavé en el cuello."

   En el combate de Monte Tumbledown, del 13 al 14 de junio de 1982, se enfrentaron el 2º Batallón de la Guardia Escocesa y el Batallón de Infantería de Marina Nº 5, comandando por el capitán Carlos Robacio, fallecido en Bahía Blanca en 2011.


(Foto: derbytelegraph.co.uk)

   Hoggan se trajo de las islas el casco del infante argentino que mató; ahora quiere devolvérselo a los familiares, explicarles que aquel 13 de junio de 1982 solo hizo lo que pudo, y cerrar ese capítulo tortuoso de su vida.

   “Creo que hago lo correcto tratando de devolverles el casco. Quizás no lo quieran. Probablemente me odien. Bueno, no, con seguridad me odian. Maté a su hijo, o su padre, o un hermano —dice—. Pero era la guerra, no una pelea en la calle. No tuve elección: si no lo hubiera matado, él me hubiera matado. No creo que 'disculpas' sea la palabra correcta porque era una batalla. Pero trataría de explicarles.”

   Hoggan, diagnosticado con estrés postraumático por la guerra y medicado, no tiene pistas de quién era el infante de Marina. Murieron unos 20 argentinos en monte Tumbledown. En el cementerio argentino en las islas hay restos de más de 200 combatientes.


(Foto: Reuters)

Pesadillas

   Hoggan es de Kirkcaldy, cerca de Edimburgo. Tiene 55 años, está divorciado y tiene dos hijas. Vive ahora en Derby, en el centro de Inglaterra, a una hora y media de Londres en tren, en una casa que le consiguió una asociación caritativa.

   Cuenta que en 2001 sufrió una crisis nerviosa y pasó un año y medio viviendo en la calle, como un mendigo: “Al principio no lo supe, pero luego me di cuenta de que tenía algo que ver con lo que había ocurrido en las Malvinas. Tenía pesadillas, me despertaba chillando, acordándome de lo que le había hecho al soldado argentino”.

   En 2007 volvió a las Malvinas, en el 25º aniversario de la guerra. Y rezó ante la tumba de los soldados argentinos. Confía en que con la atención de los medios pueda a encontrar a los familiares y dar vuelta la hoja. (telegraph.co.uk, derbytelegraph.co.uk, clarin.com, losandes.com.ar y La Nueva.)