domingo, 15 de mayo de 2016

La carta

Malvinas: busca una carta que le envió la mamá en plena guerra

Recuperar los recuerdos
La leía cada día entre lágrimas. En la rendición se la sacó un inglés. Ahora alguien la compró en un sitio de subastas.


Cuando supo de la historia, Humberto Chasampi pensó en su mamá. Mejor dicho, pensó en las manos de su mamá. O, más precisamente, en la suavidad de esas manos. En la calidez de su contacto. La historia ahora es gigante y cruza el océano, pero nace desde ese pequeño momento de intimidad. Desde la conexión primitiva de un ex soldado de Malvinas y su mamá, la autora de una carta que parecía perdida.
Pero no. Hace una semana, Humberto recibió una llamada inesperada en el teléfono fijo de su casa. El que llamaba era Sergio García, un coleccionista de objetos y memorabilia de Malvinas que vive en Tres Arroyos. García le contó que en el sitio de ventas Ebay remataban una carta que tenía su nombre en el remitente: “Humberto de Jesús Chasampi. Ese sos vos, no?”, le dijo. Humberto no pudo responder. La carta desapareció del sitio. Alguien la compró por 5 euros. Se la había enviado su mamá durante la guerra. Ahí fue cuando pensó en las manos de esa mujer.
“No pude seguir hablando. Le pedí que me diera unos minutos y me largué a llorar”, dice vía telefónica a Clarín. Humberto tiene ahora 54 años y dos hijos. Nació en la localidad de Pomán, en Catamarca, pero vive en Cerrillos, a 15 kilómetros de Salta. A los 15 años entró en la Armada y desembarcó en Malvinas el 3 de abril, con 19 años, como cabo segundo del Batallón de Infantería de Marina N°5. Como muchos otros, llegó con la ilusión de “probarse en combate”, pero se encontró con el frío, la humedad y el hambre. Estuvo en el monte William, cerca de Puerto Argentino, hasta los primeros días de junio.
Humberto recuerda todo. Es una de las cuatro cartas que recibió estando en la isla. “Me habrá llegado el 7 de junio, una semana antes de la rendición definitiva. En esos días la tuve en el bolsillo y me la sacó un soldado inglés, antes de subir al Irízar que nos traería de vuelta. Yo me quedé mirando al gringo para ver si me la devolvía, pero no pasó nada. Nunca más volví a pensar en esa carta hasta ahora”.
Dice que guardaban las cartas en una caja de balas vacía. Las cartas y todo lo que queríamos preservar seco, porque vivían mojados. También que habían dejado la plata de cada uno. "¿Si me acuerdo de lo que decía la carta? Claro que me acuerdo. Mi mamá me contaba que habían leído por la radio un telegrama que habíamos mandado junto a otro soldado catamarqueño, en el que avisábamos que estábamos bien. Mi mamá me decía que rezaba para que todo terminara pronto y que pudiera volver a casa. Y que confiara en la Virgen del Valle”. En medio del combate, esa carta representaba un pequeño momento de intimidad para Humberto. “Yo era jefe de mi división y no podía mostrarme vulnerable. Tenía que darle ánimo y levantar a los de mi división. Entonces cuando iba al baño, a unas letrinas que habíamos construido, leía esa carta y lloraba. Era mi pequeño momento de intimidad. Así recargaba energías para salir adelante”.
Elina Dominga Guaymás de Chasampi murió en 2011, pero las de Malvinas parecen historias que no pueden terminar de cerrarse. “Tengo que recuperar esa carta, porque forma parte de mi historia. Ya pedí ayuda a la Cancillería pero me dijeron que no podían hacer nada”, dice Humberto. "No sé por qué, pero la carta no me hizo acordar a Malvinas. La carta son las manos de mi mamá". 

sábado, 14 de mayo de 2016

Los kelpers

Los kelpers dispuestos a "cooperar" con Argentina, pero a su manera

Reacción ante la reunión de Malcorra y Hammond
Tras la reunión de cancilleres en Londres, los isleños también reiteraron que la cuestión de soberanía "es invariable"


Aunque recibieron con frialidad el encuentro entre los cancilleres Susana Malcorra y Phillip Hammond de ayer, los kelper se mostraron dispuestos a cooperar con la Argentina. Igual, no hay un cambio de postura sobre ningún aspecto de su negativa a permintir un cambio de índole administrativo o jurisdiccional con el continente.
“El Gobierno de las Islas Falkland quiere una relación positiva y de respeto con todos los países de Sudamérica, y le gustaría explorar formas de potencial cooperación con el gobierno de Argentina en áreas de mutuo interés”, señala un comunicado de las islas emitido esta mañana desde Puerto Stanley.
El comunicado informó que el gobierno isleño está al al tanto del encuentro de los cancilleres ayer en Londres y que fue consultado sobre el mismo. Aunque no lo dice expresamente, se deduce que fue antes de que ocurriera. En el comunicado del gobierno de las islas afirma: “Hammond reiteró que la posición del Reino Unido sobre las Islas Falkand permanece invariable, el referendum que se realizó en 2013 envió un mensaje claro de que los isleños quieren seguir siendo un Territorio de Ultramar del Reunio Unido”
Desde las islas han señalado a este diario que los espacios de “cooperación” que evalúan con Argentina actualmente “no están para conocimiento público” aún. Isleños, británicos y argentinos tienen siempre en la agenda la pesca, el petróleo, la comunicación, pero con distintas miradas. Los kelpers no manejan su política exterior. Lo hace el Reino Unido, pero desde la guerra tienen una amplia llegada a los oídos del Foreign Office que remarca la llamada “autodeterminación” de los kelpers que Argentina no reconoce. Pero el nuevo entendimiento entre Mauricio Macri y David Cameron inició un reacercamiento.
Malcorra y Hammond se reunieron ayer en una bilateral paralela a la cumbre anticorrupción que tuvo lugar en la capital británica. Aunque los ministros se conocen de cuando Malcorra era jefa de Gabinete del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki Moon, a quien debió representar en diferentes oportunidades, hacía casi 15 años que no se producía un encuentro como este.
La última bilateral tuvo lugar entre julio de 2001 cuando se reunieron el canciller Adalberto Rodríguez Giavarini y Jack Straw. En 2013, Héctor Timerman y William Hague intentaron reunirse en Londres en el medio de las altísimas tensiones bilaterales de entonces, pero la negativa argentina a que estuvieran los kelpers presentes abortó la bilateral.

viernes, 13 de mayo de 2016

Cooperación ¿¿¿???

Argentina e Inglaterra buscarán cooperación en el Atlántico sur

Relaciones exteriores
La canciller Susana Malcorra se reunió en Londres con su par británico. Intentarán armar una agenda que sea más amplia que el tema Malvinas.


Malvinas, probables inversiones británicas, identificación de áreas de cooperación en el Atlántico Sur y medidas de construcción de confianza mutua en las islas Malvinas, como la posibilidad de nuevos vuelos. Estos fueron algunos de los temas que la ministra de Relaciones Exteriores, Susana Malcorra, analizó con su par británico, Philip Hammond, en la primera reunión bilateral en más de 10 años, al margen de la cumbre anticorrupción en Londres.
Un diálogo que comenzó fríamente, secamente, y terminó con el canciller británico y ex secretario de defensa mencionando su “calida, amplia discusión” con la ingeniera Malcorra, en un comunicado del Foreign Office, en el marco de “una nueva fase de relaciones entre ambos países”.
Un clima que también se reflejó en la declaración argentina, que destacó que “ambos cancilleres expresaron las posiciones de sus respectivos países y coincidieron en que el desacuerdo en este tema (Malvinas) no debe obstaculizar el desarrollo de una agenda positiva más amplia”.
La primera sorpresa es que se prepara una visita británica en la próxima primavera, a nivel de subsecretario de Estado, para que luego aterrice el canciller de Reino Unido en el otoño del próximo año en Buenos Aires.
Comercio, medidas anticorrupción y narcotráfico fueron parte del temario de la reunión, donde estuvo presente el ministro para América Latina, Hugo Swire; el secretario para Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo y el embajador argentino en Londres, Carlos Sersale di Cerisano.
“Fue una muy buena reunión. Fue una relación que pasó de muy formal a cálida y directa. Hablaron de todos los temas. Oportunidades de la agenda común y de Malvinas. El tema Malvinas lo saco él”, reveló una fuente a este diario.
El nuevo criterio británico argentino incluye la diferencia por la cuestión Malvinas y la remarcan. Pero ella no impedirá que avancen en otras áreas de interés común. “Nosotros tenemos una diferencia. Probablemente la tengamos por mucho tiempo y cueste resolverla. Pero aun con esas diferencia hay posibilidades para hacer cosas. Hablaron de trabajar sobre posibles medidas de confianza. Abrir opciones de algunos vuelos”, explicó la fuente, con enorme prudencia.
Inversiones británicas en el plan de infraestructura argentino, en proyectos de ingeniería como ferroviarios, probablemente en un partenariado con China, son algunos de los planes que se enunciaron en este primer diálogo.
El tema Malvinas tendrá un ángulo diferente entre ambos países sin cambiar la política. “Argentina seguirá entendiendo las relaciones de las islas Malvinas en una relación con el Reino Unido. El trato formal es con el Reino. Ellos también son responsables y custodios de las relaciones con los territorios como Reino Unido. Pero habrá un trabajo de construcción de confianza que siempre pasa por la gente” explicó la fuente diplomática.
Pero la gran novedad es poner a Malvinas en el contexto del Atlántico Sur y la Antártida. Toda la región está teniendo una apertura, similar a la que está sucediendo en el Polo Norte.
El cambio climático ha tenido un impacto enorme en todo el Atlántico Sur y el descongelamiento va a hacer que esa región se transforme en un área de alto tráfico comercial. En la nueva política exterior argentina hay una evolución de cómo van a mirar el Atlántico Sur desde una óptica de integración.
La ampliación de la plataforma continental, con la resolución de la ONU, le ha agregado una significativa cantidad de riqueza y de diversidad a la Argentina. Van a intentar hacer “una construcción más amplia, que no incluya solamente la cuestión Malvinas entre ambos países” y rever cuánto valor agregado ha conseguido Argentina en este nuevo contexto.
Probablemente los isleños vayan a recibir un gesto de amistad y calma, para que dejen de vivir el vínculo con Argentina como una amenaza. Hay que caminar una línea muy fina gestual tanto para los británicos como para los argentinos en ese vínculo.
El embargo de armamentos, que impusieron los británicos tras la guerra, nunca fue mencionado en el primer encuentro bilateral. A pesar que aviones y fragatas debieron ser “canibalizados” ante la falta de repuestos por esta causa. La canciller está convencida de que es un tema que debe manejarse por otras vías. "A pesar de que hubo gente que dijo que iba a ser el tema central de la reunión, no lo fue”, dijo una fuente diplomática.
A la canciller Malcorra le gusta trabajar sin sorpresas, tras su experiencia de jefa de gabinete del secretario general en la ONU. "Vamos a estar de acuerdo en cosas y en desacuerdo en otras. Lo que no podemos hacer es sorprendernos”, dijo la canciller a Hammond durante la reunión. El diálogo fue franco y acordaron que si existe una señal que “no le cuadra o no entiende”, cada uno levantará el teléfono y hablarán

martes, 10 de mayo de 2016

Campo Minado

El campo minado de la memoria

La directora Lola Arias ensaya una obra cuyo estreno mundial será en Inglaterra, en la que tres soldados argentinos y tres británicos que se enfrentaron en la Guerra por las Malvinas exploran, 34 años después, lo que quedó en sus cabezas
LA NACION
Sábado 02 de abril de 2016
http://www.lanacion.com.ar/1885262-el-campo-minado-de-la-memoria
LA NACION
Sábado 02 de abril de 2016
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"Campo minado es un proyecto que reúne a veteranos argentinos e ingleses de la Guerra por las Malvinas para explorar lo que quedó en sus cabezas 34 años más tarde. Campo minado indaga las marcas que deja la guerra, la relación entre experiencia y ficción, las mil formas de representación de la memoria."
El párrafo anterior lo escribió Lola Arias, la creadora de este campo de acción que, en estos momentos, está atravesando una etapa que parecía imposible: los tres veteranos ingleses llegaron a Buenos Aires y se encontraron con los tres veteranos argentinos. Lograr la escena de ese reencuentro imposible entre enemigos de otros campos de acción le llevó tres años de trabajo.
Tres años atrás, a esta talentosa directora, poeta, cantante, dramaturga y actriz la habían invitado a participar de un evento que se realizó en Londres. Se llamaba After the War. Participaron 25 artistas del mundo que debían hacer algo sobre las consecuencias de la guerra. Lola presentó una video instalación. En el proceso de construcción de esa historia fue buscando testimonios. Su primer referente para ese viaje de borceguíes gastados y recuerdos minados fue el libro Partes de guerra, de Graciela Esperanza. De un lado y el otro del Atlántico, fue sumando partes de un relato partido que ella deseaba hacer dialogar. Quedaron tres veteranos de cada lado que, ahora, son los protagonistas de Campo minado.
Lejos de esa foto de un ex soldado vestido con ropa de fajina, su propia foto son muchas fotos. "Cualquiera puede ser veterano de guerra. No hay un único perfil ni una única marca", dice en el enorme espacio del Centro de Arte Experimental de la Unsam. La amplitud de lo diverso fue una de las ideas rectoras que respetó para el momento del casting. En Inglaterra se había topado tanto con gente que ocupó cargos importantes como con soldados. Algunos, luego, fueron funcionarios. Otros, con el tiempo, desplegaron una vida académica. De este lado, los caminos también fueron diversos.
Su propio camino para la elaboración de esta obra la enfrentó con una sensación interna que debió poner en crisis. Lo explica así: "Es que uno tiene la idea de que los más dañados de esta historia fueron los argentinos porque la mayoría eran conscriptos sin formación ni equipamiento. Chicos que, de golpe, terminaron en medio de una situación para la cual no estaban preparados. Claro que entrevistando a los ingleses, todos profesionales, me di cuenta de que la marca de la guerra es algo que se graba en todos. Por más que estés preparado nunca lo estás para ver gente morir."
En Inglaterra, grabador en mano encendido, en la primera etapa del trabajo le tocó hacer preguntas. Antes de apretar el botón de Play cargaba con las propias: "¿Por qué van a querer contar sus experiencias a una mujer, a una mujer argentina, a una mujer argentina artista?". Ahora, a la distancia, se le ocurre pensar que ese cúmulo de capas de ser mujer, argentina y artista les permitió a los ingleses mostrar cierta vulnerabilidad.
Tanto de una lado como del otro del Atlántico el proceso que reflexiona sobre el pasado de unos y otros en aquellas dos islas se desdobló. Campo minado será una obra de teatro que se estrenará mundialmente en Inglaterra a fin de mayo y que llegará a Buenos Aires en noviembre. De aquel lado, cuenta con la producción de LIFT Festival, el Brighton Festival y el Royal Court Theatre. Por la parte argentina, la Unsam, en donde estamos ahora. Y también será una película, dirigida por ella misma, llamada Veteranos. Producida por Gema Films, incluirá mayor cantidad de testimonios, registros, heridas, futuros y reconstrucciones por fuera del formato de lo documental.
En Campo minado el proceso de reconstrucción de esa memoria será en medio de un set de filmación convertido en máquina del tiempo. "Reconstruir -dice remarcando el concepto matriz de las dos obras en construcción-. Revivir aquello que pasó hace 34 años cuando empezaban, todo ellos, a hacerse adultos."
-Vos, 34 años atrás, ¿dónde estabas?
-Tenía 5. No tengo recuerdo sobre ese momento. Sí sobre el crecer en una escuela pública cantando la "Marcha de las Malvinas", que me la sé de memoria hasta el día de hoy [de paso, canta el estribillo, se pone en posición de firme y se ríe, tal vez, de aquella nena que fue]. Generacionalmente crecí con la idea de algo que habíamos perdido como nación y que teníamos que recuperar. No escribí cartas para los soldados porque era muy chica, pero ellos sí las tienen. En esas cartas ves esa operación por parte del Estado de ser nosotros lo responsables de cuidar a esos soldados y de estar, en cierto sentido, en pie de guerra permanente.
Otras operaciones trazan el mapa del campo inglés. De los tres veteranos que pelearon en esas islas que ellos llaman Falkland, uno de ellos llegó a Buenos Aires una semana después de lo previsto. Es un gurkha nacido en Nepal. Por cuestiones diversas, el trámite de la visa fue más complicado y no pudo desembarcar en Buenos Aires junto a los otros dos veteranos devenidos en actores. "Si uno piensa la relación que un ejército tiene con la idea de patria, hay que pensar que algunos de estos señores que pelearon por Inglaterra ni fueron reconocidos. A muchos de ellos recién les dieron la residencia varios años después de finalizada la guerra. O si tienen la residencia, no tienen la ciudadanía. Estuvieron peleando por un país que no les permitía vivir allí".
En Mi vida después, Lola Arias reunió a seis actores nacidos durante la dictadura que reconstruían sus vidas. "¿Quienes eran mis padres cuando yo nací? ¿Cómo era la Argentina cuando yo no sabía hablar? ¿Cuántas versiones existen sobre lo que pasó cuando yo aún no existía o era tan chico que ni recuerdo?", se preguntaban mientras mostraban fotos, se vestían con ropas de sus padres o revivían encuentros y desencuentros.
Ahora, claro, las preguntas tienen otros matices. "Unos y otros cuentan que cada vez que van a una escuela lo primero que les pregunta un niño es si mataron -reflexiona Lola-. Ésa es la pregunta para nosotros que miramos el mundo desde afuera. La pregunta para ellos es qué hicieron por el otro, cuán humanos pudieron ser en medio de aquello."
-¿Cual fue la pregunta que te atravesó a vos durante todo este tiempo?
-A mí me interesa indagar qué pasa con el tiempo. De hecho, esta obra necesitó de tiempo. Necesitó de estos 34 años. No me interesa la guerra, me interesa la posguerra. Me importa qué le pasa a una persona que pasó por esa experiencia. Me importa qué hizo la memoria, qué borró, qué transformó. Algunos se han convertido en profesionales de ese relato y mi trabajo fue y es deshacerse de eso para saber qué les sucedió.
"No escribo sobre la guerra, sino sobre el ser humano en la guerra. No escribo la historia de la guerra, sino la historia de los sentimientos. Soy historiadora del alma", escribió Svetlana Alexiévich en su libroLa guerra no tiene rostro de mujer. En estos días, durante la tarde, Lola escucha relatos de la guerra. Antes de irse a dormir lee alguna historia del libro de Alexiévich. A veces, a la noche, sueña con la guerra.
Mientras todos esos relatos se cruzan en su cabeza, trabaja en un otro proyecto que estrenará en Berlín. Serán ocho mujeres de distintas edades que crecieron en un régimen socialista. En agosto, en el Parque de la Memoria, presentará parte de aquellos videos que ya compartió en Londres. Un año dominado por el tema de la memoria. O, como dice ella, "la idea del teatro como una forma de reconstrucción, de representación del pasado y sus reformulaciones políticas".
Hace 34 años, Lou Armour estaba en las Malvinas. Es el primero de la foto. Es uno de los actores de Campo minado.

Gabriel Sagastume

Estuvo en los alrededores de Monte Longdon. Recuerda la muerte de sus compañeros por ir a robar comida a la casa de los kelpers. Murieron por pisar un campo minado puesto por los argentinos. Después de la guerra estudió Abogacía y fue fiscal. Nunca quiso trabajar con casos relativos a Malvinas. Escribió un libro sobre sus viajes a las islas y los proyectos de intercambios artísticos con isleños.

David Jackson

Fue radiooperador de los Royal Marine. Pasó la guerra en la parte trasera de un camión escuchando y transmitiendo mensajes de radio. Cuando regresó, descubrió que su mujer lo había engañado y se divorció. Al poco tiempo decidió que no quería ser más parte del mundo militar y se puso a estudiar Psicología. Hoy trabaja atendiendo a veteranos que regresan de Irak y Afganistán.

Marcelo Vallejo

Era conscripto. Cuando llegó tuvo que arrastrar 17 km un mortero de 500 kilos junto con otros soldados. El día de la retirada, una bomba mató a un amigo. Al volver perdió su trabajo y tuvo una severa depresión que lo llevó a beber. En un viaje a La Rioja tomó antidepresivos con alcohol y se tiró a un dique. No sabía nadar. Alguien lo rescató. Aprendió a nadar a los 39 años. Es campeón de triatlón.

Sukrim Rai

Fue parte del Ghurka Batallion durante la Guerra por las Malvinas. Estuvo en la primera línea y también se ocupó de acompañar a los médicos ayudando a los heridos y recuperando a los muertos. Después de Malvinas sirvió en el mundo entero: Australia, Hong Kong, Estados Unidos, Brunei. Cuando terminó su carrera en el ejército británico fue guardia de seguridad en Irak. Último en llegar a Buenos Aires.

Rubén Otero

Como conscripto, le tocó ir al Buque General Belgrano bombardeado por los ingleses. Pasó 40 horas en una balsa con más de veinte personas con temperaturas de menos de 20°C. Hoy tiene una imprenta y una banda de tributo a los Beatles. Siempre toca con una remera que dice: "Las Malvinas son argentinas" porque no quiere que piensen que porque canta en inglés no sigue reclamando las islas.

Lou Armour

Fue sargento de los Royal Marine. Estaba en las Malvinas cuando los argentinos invadieron, fue tomado prisionero y enviado de vuelta a Inglaterra. Dos semanas más tarde decidió regresar a combatir. Tuvo en sus brazos a un militar argentino en sus últimos minutos de vida. Al regresar dejó el ejército. Estudió Sociología e Historia del Arte. Es maestro de niños con dificultades de aprendizaje.

domingo, 8 de mayo de 2016

Más fondos para la base militar de Malvinas

Sábado, 07 de Mayo de 2016 | 08:40Hs. | Política

http://www.24siete.com.ar

Mount Pleasant, la gigantesca base militar que los británicos tienen en las Malvinas comenzará pronto obras de remodelación: el gobierno de David Cameron acaba de anunciar que destinará 55,7 millones de libras (unos U$ S 84 millones) para modernizar su infraestructura. 



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  • Más fondos para la base militar de Malvinas
    Más fondos para la base militar de Malvinas

Los cambios forman parte de un plan ya anunciado en Londres hace poco más de un año y que incluyen cambios en el sistema de la defensa aérea, que en su momento causó críticas desde la Argentina. Es siempre un tema de alta sensibilidad en el marco del reclamo nacional por la soberanía de Malvinas y por la guerra que enfrentó a los dos países en 1982. Aquellos anuncios fueron hechos además en medio de declaraciones de funcionarios contra los intentos argentinos de hacer alguna comprar para nutrir la paupérrima flota aérea nacional.
A principios de 2015, el secretario de Defensa Michael Fallon anunció que el Ejecutivo de su país iba a destinar a lo largo de los próximos años unos 180 millones de libras (hoy U$ S 275 millones) para todo el complejo militar de Mount Pleasant, donde después de la guerra se afirma que hubo hasta 5.000 soldados y hoy quedan 1.200.
El monto total y el plazo no parece mucho pero en el medio del contexto de fuerte rivalidad y tensiones cobró especial atención que Londres busque el reemplazo del sistema de los misiles Rapier por unos más modernos conocidos como FLAADS o Land. .
Ahora, según anunció oficialmente el gobierno británico la partida de 55,7 millones de libras estará destinada a cuestiones no armamentísticas. Según se informa en el sitio Gov.uk se modernizará la planta de energía eléctrica de la base, la caldera principal y el sistema de calefacción. Esto es parte de un acuerdo que acaban de firmar la empresa Trant Engineering Ltd, de Southampton y la Defence Infaestructure Organization. El próximo paso, se informó es la instalación de tres cabezas de radares.
Con todo, los gobiernos de Mauricio Macri y Cameron se encuentran en medio de un proceso de acercamiento bilateral. Ayer terminó su gira en el país el secretario de Comercio británico, Mark Price con una reunión con las autoridades de la Sociedad Rural.
El jueves estuvo con los ministros de Comercio, Transportes y el secretario de Comercio Miguel Braun.

sábado, 7 de mayo de 2016

viernes, 8 de abril de 2016

Qué podemos hacer con las Malvinas

Juan Archibaldo Lanús



Han pasado 50 años desde que el Reino Unido modificó su obstinado rechazo a asumir el reclamo argentino por usurpación territorial. La Resolución 2065 (XX) de la Asamblea General, aprobada sin voto negativo,     instó a la Argentina y el Reino Unido a “encontrar una solución pacífica” a la disputa. En 1966 los cancilleres Miguel Ángel Zavala Ortiz y Michael Steward se comprometen a encontrar una solución “pacífica” para no afectar las excelentes relaciones bilaterales. Desde entonces hemos transitado un camino con logros y decepciones, anuncios y esperas, de promisorias expectativas y estrepitosas rupturas. Hubo momentos de negociación y proposición, otros solo de cooperación. A veces de tensión y ruptura.                                                               
 Luego de anteriores intentos fallidos, el gobierno de Carlos Menem abrió una nueva etapa de diálogo y conciliación restableciéndose las relaciones consulares y diplomáticas. Se instauró un sistema de comunicación entre las islas y el continente y en 1995 se firmó la Declaración sobre Actividades Costa Afuera que estableció un Comité de Hidrocarburos. La visita oficial del presidente Menem al Reino Unido en 1998 marcó el punto culminante de esa política de acercamiento y cordialidad. A pesar del empeño argentino, la década de los 90, finalizó sin avances sustantivos sobre el fondo del conflicto por la férrea oposición de los isleños. En 2004, luego de 14 años de reanudar relaciones diplomáticas, el Reino Unido traslada su Comando Naval del Atlántico Sur desde la Isla de Ascensión a la base de Monte Agradable en Malvinas, se aprueba una Nueva Constitución de las Malvinas, el Tratado de Lisboa (2009) las menciona … y el referéndum de marzo del 2013 confirma que sus habitantes quieren continuar siendo ciudadanos británicos. Las Malvinas están inscriptas en nuestra cultura y en el corazón del pueblo, son parte de la epopeya de nuestra emancipación enriquecida por el heroísmo de los combatientes cuya memoria debemos honrar.
Una nueva política implica aceptar algunas premisas. A la Cancillería le cabe una responsabilidad central de gestión, a través de una diplomacia profesional evitando los vaivenes de los antagonismos internos. Una política para Malvinas requiere un acuerdo con los partidos políticos. Debemos evitar la tentación de utilizar a las Malvinas para desatar pasiones emocionales. Hay acciones prioritarias. Reconstruir la confianza y cordialidad entre ambos países a nivel gubernamental y de las sociedades. En segundo lugar es necesario demoler el “Muro de Berlín” interpuesto entre los isleños y los argentinos. Son ciudadanos británicos a los que debemos garantizar y respetar en sus intereses. Debemos abrir nuestra aduana mental y fomentar el encuentro con el pueblo argentino hospitalario y generoso. En tercer lugar debemos concebir una política sin opciones de “todo o nada”, ser flexibles e imaginativos. Finalmente debemos continuar lo hecho por el anterior gobierno en todos los foros internacionales y regionales para mantener en la Agenda Internacional una las más viejas cuestiones coloniales irresueltas. Nuestro Papa Francisco aconseja una política de encuentro. Abramos nuestra conciencia para reconocer que el otro somos también nosotros.
Juan Archibaldo Lanús es diplomático e historiador. Coautor del libro Repensando Malvinas (Editorial El Ateneo, 2016)

Malvinas y Gibraltar

Malvinas y Gibraltar, enojados por el reclamo de Argentina y España

Conflicto de soberanía
Kelpers y gibraltareños se quejaron en un comunicado tras las declaraciones del canciller español García Margallo tras su paso por la Argentina.


Un comunicado conjunto de los gobiernos de Malvinas y Gibraltar acusaron a la Argentina y España de hacerles “bullying” (acosarlos) y de ignorar sus deseos de seguir siendo territorio de ultramar de Gran Bretaña.
El comunicado acusa incluso a la Argentina y España de actuar en banda. El texto se emitió después de la visita del lunes a Buenos Aires del canciller español en funciones, José Manuel García Margallo, quien en la conferencia de prensa que dio junta la ministra Susana Malcorra trazó un “cierto paralelismo” entre los reclamos hispanoargentinos por las Malvinas y el peñón de Gibraltar.
"Nuestros dos países, Argentina y España, apuestan fuertemente a poner fin a las dos situaciones coloniales en Malvinas y Gibraltarr mediante negociaciones bilaterales con el Reino Unido dando así cumplimiento así al mandato de Naciones Unidas", sostuvo.
La respuesta no tardó en llegar. En el comunicado conjunto que publica la agencia Mercopress, los gobiernos de Gibraltar y Malvinas dijeron “haber tomado nota” del encuentro y la conferencia de prensa entre Malcorra y García Margallo.
“Los ministros de relaciones exteriores han desplegado una remarcable falta de conocimiento sobre las complejidades y diferencias entre Gibraltar y las Islas Falkland. Han procedido erradamente al enfocar nuestros países, nuestra historia y nuestras cuestiones legales como si fueran una sola cuando claramente no lo son”, señala la nota conjunta de los gobiernos de estas dos viejas colonias del Reino Unido que hoy, siendo Territorio de Ultramar siguen rechazando ser argentinas como británicas. 

jueves, 7 de abril de 2016

La otra guerra de Malvinas

Fernando Morales

Por: Fernando Morales
A 34 años del conflicto, oficiales y soldados protagonistas de las operaciones militares describieron a Infobae la batalla que libran contra la desidia oficial y el olvido

martes 29 de marzo 201608:07
http://www.infobae.com/2016/03/29/1800323-la-otra-guerra-malvinas
Foto de archivo. Cementerio argentino en Malvinas. 
Foto de archivo. Cementerio argentino en Malvinas.  Crédito: juan pablo thames
El próximo 2 de abril se cumplen 34 años de la Operación Rosario, sin lugar a dudas la más exitosa de las incursiones militares que conformaron la Guerra del Atlántico Sur. "Teníamos el objetivo de tomar el control de la Gobernación Kelper sin producir bajas entre pobladores, autoridades y tropas de defensa" relató a Infobae Carlos, uno de los miembros de aquel desembarco, que por razones legales no puede revelar su identidad.

"La tarea se llevó a cabo a la perfección y bajo el cumplimiento de las directivas estratégicas. En ese combate ofrendó su vida el comandante de las tropas de asalto, el capitán de Fragata post mortem Pedro Giacchino", destacó.

Giacchino es el oficial naval que se convirtió en el primer héroe de la gesta malvinera. En los últimos años el kirchnerismo intentó sin éxito desdibujar su imagen relacionándolo con delitos de lesa humanidad que nunca se pudieron corroborar.

El párrafo precedente señala en forma resumida parte de una historia que aún no ha sido escrita. Es que la mayoría de los veteranos consultados por este medio aún mantienen vivo su reclamo para contribuir a brindar sus testimonios de una forma "seria y responsable".

"Nadie nos ha convocado pese a los continuos anuncios. Pretendemos que el paso del tiempo no prive a la nuevas generaciones de argentinos de conocer de boca de sus protagonistas miles de historias, anécdotas de heroísmo, y principalmente muestras de amor por la Patria", relató Fernando, otro uniformado que dedicó su carrera militar a trabajar por la causa de los ex combatientes.

Los veteranos, "orgullo nacional", pero cuanto más lejos mejor...


A partir del 14 de junio de 1982, los militares en el poder. primero, y los sucesivos gobiernos civiles,
después, intentaron todo tipo de acciones tendientes ocultar de su propia vista a los miles de
veteranos de guerra que -aún en el caso de quienes regresaron "ilesos" físicamente-, trajeron
consigo diferentes problemáticas propias de quienes atraviesan situaciones altamente
traumáticas.

Negación, indiferencia, ninguneo y hasta desprecio marcaron menos los primeros diez años de la post guerra. Luego llegó el reconocimiento económico necesario pero no suficiente para contener al combatiente y su entorno. Sin lugar a dudas la atención sanitaria, física y psíquica del veterano y de su núcleo familiar es una gran deuda.

Los centros de salud Veteranos de Guerra de Malvinas (VGM) fueron una de las tantas fantasías del relato kirchnerista. Según fuentes del Ministerio de Defensa, luego de analizadas las conclusiones de un comité de salud de las FFAA especialmente convocado en 2010, toman forma las resoluciones 811/10 y 1209/10 por las cuales nacía el Plan estratégico de salud mental. El mismo incluía, entre otras cosas, la creación de centros asistenciales de atención enfocados principalmente al estrés post traumático.

Si bien no se asignó ninguna partida presupuestaria para llevar adelante el cometido, se comenzó a trabajar en el proyecto desde distintos sectores del gobierno. A principios de 2012, Cristina Kirchner anunció a la población la creación de estos centros (ya habían transcurrido dos años desde el lanzamiento de la iniciativa). El plan comprendía la inauguración de tres centros ubicados en Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Corrientes.

Los tiempos de la política hicieron que se impartiera desde el Poder Ejecutivo Nacional, que los mismos deberían estar listos para ser inaugurados antes del 02 de abril de 2012 en una de las recordadas cadenas nacionales presidenciales.

Esta directiva, una vez más tropezó con la falta de presupuesto, carencia de encuadre reglamentario dentro de la orgánica de las FFAA y otros escollos que hicieron que en el afán de cumplir con lo ordenado, los responsables de la tarea, recurrieran a pedir ayuda al sector privado; fue así que empresas de primera línea aportaron, desde pintura hasta computadoras.

La fecha de apertura se fijó para el 22 de marzo de 2012 y el anunció iría mucho más allá de la atención psicológica. Incluía desde odontología hasta neumología, clínica médica, legajos digitales y una larga lista de etcéteras. Entusiasmaron a los más renuentes sobre la veracidad de los anuncios.

Con la ya conocida mística de los actos K, se formalizó la apertura del primer centro de atención, a la espera del decreto reglamentario que formalizara la asignación de partidas, personal, encuadre administrativo y todo lo necesario para un adecuado funcionamiento asistencial.

Tan solo un día después de "la gran apertura" comenzó un lento retiro de todo el material
cedido para la ocasión; desde muebles hasta elementos de informática. Más grave aún fue el hecho que mientras que la atención comenzó a brindarse, todo lo provisto por otras dependencias del estado, comenzó a ser retirado paulatinamente.

Esfuerzos personales por una parte y la buena voluntad de algunas de las instituciones militares,
han hecho posible hasta el presente que los centros cumplan en parte su cometido pero esta tarea
básica, esencialmente humana e ineludible por parte del Estado Nacional, está lejos de ser cumplida. Quienes llevan adelante la misma, viven un constante "dejavu" ya que ante cada cambio de autoridades deben volver a ilustrar a los nuevos funcionarios sobre lo precario del sistema.

"Los veteranos de Malvinas, son parte y por lo tanto responsabilidad de las fuerzas armadas de la Nación; no solo quienes son militares profesionales, los ex soldados conscriptos no pueden ser dejados de lado" sostienen con vehemencia los veteranos consultados. Ellos estuvieron al servicio
de la patria no de un régimen político de facto. Un "colimba" era un militar con grado de soldado. Así lo ven; así lo sienten y lo reviven cada vez que se calzan los restos de su uniforme de combate para participar de algún acto Malvinero.

"Muchas veces oímos hablar del veterano de guerra que pone fin a su vida, pero hay muchas formas de suicido que pasan desapercibidas a los ojos incluso de profesionales de la salud; desde diabetes a obesidad mórbida; depresión, abandono voluntario del cuidado de la salud... son solo algunas de las formas que un cuerpo ileso que contiene un espíritu quebrado o una mente dañada puede reaccionar", relata un oficial naval veterano de guerra. Y eriza la piel cuando el cronista percibe el quiebre en la voz de un hombre que -como tantos otros- no hizo otra cosa que cumplir un juramento hecho en su juventud a la patria misma "seguir constantemente a su bandera y defenderla hasta perder la vida".

"No es Apto, no es factible, no es aceptable -señala un médico naval involucrado en el tema, que aquellos que por gracia de Dios regresaron con vida al continente, la pierdan ya no por acción de la metralla del enemigo; sino por inacción de quienes tienen la sublime responsabilidad de cuidarlos".

En este punto de la crónica se impone un alto. Con matices; tal vez con diferencias de forma, la avidez de los relatos hace que las voces se superpongan y las historias se entrecrucen; la vivencia excede en mucho la necesaria capacidad de síntesis; pero la conclusión es una sola. Hay mucho; muchísimo por hacer y 20 000 hombres con edades que oscilan entre los 53 y los 90 años no merecen en modo alguno seguir esperando.
COMENTARIOS

Alberto Javier Ramirez Baez
A nuestros heroes de la Patria, la sociedad toda aun le debemos recibirlos como lo que son, hombres y mujeres que cumplieron con su juramento sagrado, sin ningun matiz politico!!! Vivan nuestros HEROES DE MALVINAS!!!!
Pancho Elizalde ·
Muy buena la nota, Fernando. La realidad es que no saben que hacer con nosotros porque no se han preocupado institucionalmente, de averiguarlo. Esto significa hablar, preguntar, escuchar, saber de nuestros anhelos, nuestras necesidades, nuestra vida. enterarse de las dificultades que conlleva participar en una guerra, en muchos casos, muy intensamente. Habrá cuerpos incólumes, lo que no hay son psiquis sin dañar. Nunca se regresa de una guerra en el mismo estado en el wue se fue al campo de batalla. Una amiga, lo definió como "las heridas que no sangran" pero como no sirven para salir en las f...Ver más
Nidia Sirelli ·
Orgullosa de los veteranos, juraron y cumplieron defender a la Patria! recibieron el olvido, la indiferencia por mucho mas de una década; verguenza mundial!! 34 años se aproximan de la gesta histórica y la deuda de los que prometieron asistencia duele cada día más.
Justino Elpidio Acuña
Es verdad...pero en honor a ella también hay que aclarar que si en las islas estuvieron unos 11 mil hombres , ¿ De donde salieron los otros 9 mil? En mi caso estuve en la zona de Rio Grande debido al bloqueo. No entré en combate, valoro a los que lucharon y a todos los que vivieron los combates , honrando a los heridos y muertos. Seamos sinceros , no por aumentar los números se darán las soluciones reclamadas.
Enrique Veterano
Estimado Sr. Acuña: Le puedo proporcionar algunas cifras de veteranos de la Armada, que las autoridades actuales podrán corroborar, los veteranos de la Armada o que estuvieron bajo su comando, incluyendo civiles son 10.596.
Ese total comprende los que no estuvieron en las Islas y sobre los que Ud. tiene inquietudes, si bien no puedo discriminar con precisión, entre los que NO estuvieron en las islas se incluye: 340 de buques de ELMA e YPF, entre los cuales el Río Carcarañá que se perdió en acción, 117 tripulantes de buques pesqueros, entre ellos los del Narwall, hundido en acción, 6125 embarca...Ver más
Me gustaResponder1 de abril de 2016 11:29
Adriana Lucia ·
Lo que fueron, los que quedaron en el continente preparandose para ir o con las telecomunicaciones, ninguno reconocido. Que verguenza!!!! A esos heroes hay que recordar todos los dias!!!! donde estan sus derechos humanos. Que tristeza me da.
Diegui Montalvan ·
los que quedamos en el continente quedamos aca, no podemos pedir una pension de tres jubilaciones minimas como el que estuvo en combate, de todas maneras para los miserables y me refiero a militares que recurrieron a la justicia, ya la corte suprema se expidio, y no le corresponde ni un peso.
Me gustaResponder3 de abril de 2016 21:22
Josefina Gomez ·
Trabaja en Telecom Personal
Ahora deberian formar el grupo de MADRES, ESPOSAS Y ABUELAS DE MALVINAS, para que se haga justicia con aquellos que dieron la vida en defensa del pais, así como se reconoció y homenajeó TAAAAANTOOO a los desaparecidos por el golpe militar.
Leonardo Martín Orsi ·
Gracias Fernando por su excelente artículo.

Hay que visibilizar y honrar a los VGM a diario, en las fechas establecidas, desde un atril en un desfile, en los foros, en la vida diaria, en la atención de salud y servicios sociales, en cada una de las oportunidades que se nos presenten. Fueron muchos años de destrato, y no pueden esperar a la política, los gestos y acciones tienen que estar en la gente común.
Osvaldo Otero ·
Un guerra planificada desde Reino Unido. Y oficiales argentinos (alta cupula) q les obedecen. La guerra no fue una decisión por la baja relación de los militares con el pueblo. Fue independiente de ello y nació en Inglaterra por motivos políticos.
Beto Barberi
Yo hice la colimba, me dieron de baja y luego recibo un telegrama en mi casa que me convocaban como soldado instruido, si me iba dl pais era desertor, me quede y como no fui a malvinas, sino hice tareas en contiente, en sala de armamentos de mi anterior reparticion, no soy soldado vetrano, nunca lo voy a entender. En mi DNI figura esa convocatoria, firmada por el Ejercito, alguien me lo explica desd el gobierno??
Beto Barberi
Una parte del problema de la falta de reconocimiento, es que los gobiernos se han convencio aparentemente que la guerra fue de Malvinas y por ello, solo un pequeño reconocimiento a los que estuvieron en las islas, yo cambiaria el nombre y diria la guerra de Argentina con Inglaterra que tuvo su foco en las islas malvinas... quizas ahi empecemos a comprender de que se trata....