viernes, 29 de enero de 2016

Saénz Valiente - Doctrina sobre Malvinas

Murió Sáenz Valiente, un jurista que sentó doctrina sobre Malvinas

Tenía 94 años
De dilatada y reconocida trayectoria, fue también un trabajador
incansable por la libertad de expresión.

Murió José María Sáenz Valiente, reconocido jurista y creador de doctrina. Había nacido en 1921 en la ciudad de Buenos Aires. Tenía 4 hijos y 14 nietos. Se había recibido con honores en 1943 en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Fue un trabajador incansable por la libertad de expresión, presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y uno de los creadores del Estatuto Jurídico Internacional de las Islas Malvinas.  Trabajó los primeros años de su carrera en el estudio de su padre, y en 1946 fundó el estudio Sáenz Valiente y Asociados, en tiempos en los que se habían sancionado las leyes protectoras de la actividad laboral y creado en la Argentina los Tribunales de Derecho de Trabajo. Fue entonces cuando el doctor Sáenz Valiente, para brindar un servicio de asistencia empresaria en temas laborales, dio comienzo a su importante trayectoria en el Derecho argentino.
Entre sus méritos como jurista, se destaca su participación en la defensa de la libertad de expresión. Fue el primer abogado en citar el caso Sullivan contra el New York Times, de la Corte Suprema Estadounidense de Justicia, que dio origen a la teoría de la Real Malicia. En ese aspecto, el aporte de Sáenz Valiente con la difusión en la Argentina de la doctrina de la real malicia sigue siendo un hito para la defensa de la libertad de prensa. Es un fallo clave que permite defender a los periodistas que hacen sus investigaciones contra los diferentes poderes.  También participó en la defensa del humorista Tato Bores, junto al abogado Bidart Campos, en la histórica causa por censura previa que inició la jueza María Servini de Cubría.
Además de su trabajo en defensa de la libertad de prensa y de los derechos de los periodistas, como abogado del Grupo Clarín, fue el representante legal de la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (ACARA), defensor de los derechos de los distribuidores frente a las terminales.
Otro aporte a la historia jurídica de nuestro país es el Estatuto Jurídico Internacional de las Islas Malvinas. A principios de los años 80, antes de la guerra, el doctor Sáenz Valiente se instaló seis meses en la sede de Naciones Unidas para el desarrollo de una teoría con un enfoque diferente para abordar la cuestión legal e histórica de la soberanía de las islas. El aporte de Sáenz Valiente es el de tomar todas las resoluciones de las Naciones Unidas y a partir de esos fallos se reconoce que por el camino de la colonización, la soberanía que prevalecía sobre las islas era la de Argentina
Además de los ya mencionados, Sáenz Valiente ha sentando doctrina obteniendo jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, siendo muy apreciadas sus conferencias tanto en el país como en el extranjero.  Actualmente, el estudio que fundó el doctor Sáenz Valiente es uno de los más reconocidos de la Argentina, con el aporte, la experiencia y la especialización de sus más de 40 abogados. El legado del doctor Sáenz Valiente es doble: la doctrina y el impulso de profesionales que honran su trayectoria.

viernes, 22 de enero de 2016

Malvinas y otros temas Macri con Cameron en Davos

Con Cameron, Macri habló de ampliar el vínculo y establecer un "paraguas" sobre Malvinas

El Presidente dijo que buscarán una relación en la que se pongan "todos los temas sobre la mesa"; en un comunicado posterior, Londres ratificó su posición en la disputa por las islas
LA NACION
Viernes 22 de enero de 2016
Cameron y Macri, durante su encuentro en Davos
Cameron y Macri, durante su encuentro en Davos.Foto:Reuters
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DAVOS.- El presidente Mauricio Macri se reunió ayer con el primer ministro de Gran Bretaña, David Cameron, y acordaron relanzar la relación bilateral, profundizar el diálogo sobre "todos los temas", incluido el conflicto de la soberanía sobre las islas Malvinas, aunque quedará "debajo de un paraguas" para que no contamine el resto de los asuntos de interés mutuo.
Luego de salir del encuentro con Cameron, Macri señaló a los periodistas que "fue una buena reunión constructiva, hay vocación de comenzar una relación con la cual se pongan todos los temas sobre la mesa, debajo de un paraguas, ¿no?".
Con esa figura, evocó la política del "paraguas" que aplicó el gobierno de Carlos Menem en la relación con Gran Bretaña.
El encuentro duró media hora, como todas las reuniones con los jefes de Estado ayer, y se realizó en el hotel Belvedere, distante a sólo 200 metros del Centro de Convenciones del Foro Económico Mundial.
"Quiero que dialoguemos sobre todos los temas pendientes, incluido Malvinas", aseguró Macri en esa breve rueda de prensa.
El Presidente estuvo acompañado por el diputado del Frente Renovador, Sergio Massa; el jefe de Gabinete, Marcos Peña; la canciller Susana Malcorra, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo, aunque Cameron le pidió al final tener un encuentro de cinco minutos a solas.
Por su parte, Malcorra señaló que ambos mandatarios acordaron que tenían que abrir "el diálogo en todos los temas en común", aunque advirtió: "Por supuesto, puede ser que en algunos avancemos más rápido que en otros, pero ninguno está fuera de la mesa". El mensaje claro fue: el Gobierno no va a "malvinizar" la relación, pero tampoco a "desmalvinizarla".
La canciller, sin embargo, anticipó que una delegación británica viajará a la Argentina para poner en marcha la nueva relación. "Ahora tenemos que armar una agenda que incluye la visita de una delegación del Reino Unido a la Argentina (para fijar) cada uno de los distintos temarios que tenemos que seguir y un compromiso de tiempos".

Narcotráfico y corrupción

Por su parte, el presidente especificó que los otros temas de la relación bilateral serán: la lucha contra el narcotráfico, contra la corrupción, contra el cambio climático, y el apoyo británico para el desarrollo financiero de la Argentina y para la infraestructura.
¿Y el tema Malvinas?, le preguntaron los periodistas. "Por supuesto está en el temario también. Va a estar en la mesa de conversaciones".
Sin embargo, en un comunicado posterior, el gobierno británico indicó que "nuestra posición sobre las Falklands (Malvinas) es la misma y el reciente referéndum fue absolutamente claro respecto del deseo de los isleños de seguir siendo británicos".
No obstante, destacó que durante el encuentro se trataron "la reforma económica; el comercio y la inversión, y Falklands" y se planteó "la oportunidad para embarcarse en un nuevo capítulo en las relaciones" entre ambos países.
Hubo tiempo para la política. Cameron le preguntó a Macri cuánto tiempo tiene de mandato, si cuatro u ocho años. Macri respondió que "si la gente quiere, ocho", y lo miró a Massa, que respondió que él quería "que sólo sean cuatro" porque se va a postular en 2019.
También Cameron le preguntó a Massa si el peronismo "va a evolucionar o a involucionar", según fuentes de la comitiva. Massa le dijo que esperaba una evolución.
En la atmósfera, aunque nadie la mencionaba, flotaba la figura de la ex presidenta Cristina Kirchner. "Pregunto si la etapa que terminó habrá terminado realmente". Y Massa respondió que eso esperaba y que él trabaja por una renovación.
El Presidente comenzó la reunión advirtiendo que sería "breve" en su introducción. Según fuentes de la comitiva, Cameron respondió: "Eso va a ser bienvenido, mejor que los antecesores". Y levantó las manos como para dar a entender que se refería a la ex presidenta.
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, dijo luego que "la diferencia sobre Malvinas no será un impedimento para tener buenas relaciones como las tienen España y Gran Bretaña pese a sus claras diferencias sobre Gibraltar".
Macri también se reunió con el primer ministro de Francia, Manuel Valls, y ultimaron detalles para la visita del presidente de ese país, François Hollande, a la Argentina, con el fin de "relanzar la relación bilateral". Peña confirmó que se acordó que el 25 y el 26 de febrero próximo Hollande hará una visita de Estado con una delegación de 130 personas, entre ellas muchos empresarios, junto a 40 periodistas. "Los dos coincidieron en que hay un espacio de mejora muy grande", señaló el jefe de Gabinete.
El principal pedido de Macri a Valls, como a todos los líderes europeos con los que se reunió, fue "acelerar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea". Peña dijo que "hay que sentarse y empezar a conversar, para después negociar y ponernos de acuerdo, pese a que haya muchos temas complicados como el ingreso de nuestra carne a Irlanda o a Francia".
En esta nota:

domingo, 17 de enero de 2016

El velero La Sanmartiniana

Malvinas: nadie reclama por el velero que abandonó La Cámpora

Militantes de la agrupación querían llegar a las Islas.La nave sufrió desperfectos y quedó a la deriva. En un año podría pasar a manos de la Corona británica.

El velero con el que La Cámpora pensó llevar el reclamo nacional de soberanía a las Malvinas sin reparar en los peligros de semejante aventura, sufre un nuevo abandono: nadie lo reclama, tres meses después de que fuera encontrado a la deriva por un barco pesquero en la llamada Zona de Conservación del archipiélago.
Según contaron a Clarín argentinos que estuvieron en diciembre en las Malvinas, y que colaboraron con la foto que aquí se publica, los kelpers intentan conservarlo sacándole a diario el agua para mantenerlo a flote donde está amarrado, al este de la capital de las islas.
En el gobierno local de Malvinas confiaron a Clarín que nada ha cambiado desde aquel 7 de octubre pasado cuando el pesquero FPV Protegat detectó "un elemento no identificado al sur" de la zona de conservación que administran de manera unilateral los británicos. El 8 de octubre fue llevado hasta el puerto de Malvinas, donde está desde entonces. Si nadie lo reclama, al año de esa fecha podría quedar en manos de la Corona.
En pleno enero, la propiedad del velero vuelve a ser un misterio. En su momento, para desmentir a los diarios, la Fundación interactiva para promover la cultura del agua (Fipca) y La Cámpora emitieron un comunicado para desmentir a Clarín. Dijeron que el barco no era de la agrupación de Máximo Kirchner, pese a que en fotos y videos se adjudicaban la misión de "promover la soberanía fluvial y marítima" por las aguas del territorio nacional argentino.
Pero ni Fipca ni el ideólogo de esta fallida travesía, el teniente de Fragata (R), Julio Urién, –un polémico guardiamarina devenido en ferviente militante kirchnerista– reclamaron el barco que financió el erario público.
Oficialmente se informó que Fipca compró por 90 mil dólares este tradicional velero del Club Náutico San Isidro. De hecho se llamaba Náutico y fue rebautizado La Sanmartiniana para navegar los puertos del sur con el mensaje nacional y popular. La embarcación llevaba militantes de La Cámpora, de la "Corriente Nacional Martín Fierro".
En su última salida, se informó que sufrió desperfectos mecánicos. El 17 de septiembre fue abandonado cerca de la Isla de los Estados, en una situación muy confusa porque, en la navegación un barco nunca se abandona por completo. Esa vez, sus nueve tripulantes fueron transferidos a un pesquero que salió en su rescate. El barco fue amarrado pero en algún momento se soltó y así, quedó a la deriva.
Antes de terminar en las Malvinas, el 24 de septiembre, un avión argentino sobrevoló las cercanías de la zona de conflicto. Fue interceptado por un bombardero Typhoon de la Fuerza Área británica. El jet británico amedrentó a la aeronave argentina fuera del espacio aéreo bajo disputa y lo que pudo ser un incidente de magnitud importante no pasó a mayores.

lunes, 4 de enero de 2016

El gobierno nacional reafirmó los derechos de soberanía sobre Malvinas

Lunes 04 de
enero de 2016

Lunes, 04 de enero de 2016  01:00 | Política
http://www.lacapital.com.ar/contenidos/2016/01/04/noticia_0004.html

El gobierno nacional reafirmó los derechos de soberanía sobre Malvinas

A 183 años de la usurpación británica, la Argentina invitó al Reino Unido "a reanudar las negociaciones con miras a resolver la disputa", a 183 años de la usurpación británica.

Pronunciamiento. La Casa Rosada ratificó “los imprescriptibles derechos de soberanía” de la Argentina sobre el archipiélago ubicado en el Atlántico sur.

El gobierno nacional reafirmó ayer los derechos de soberanía de la Argentina sobre las islas Malvinas e hizo un llamado al diálogo, a 183 años de la usurpación británica.
El Ministerio de Relaciones y Culto de la Nación emitió un comunicado en el que denunció la ocupación como una forma de "colonialismo" y pidió al Reino Unido "reanudar las negociaciones" para encontrar una "solución pacífica" al diferendo.
"A 183 años de esa ocupación ilegítima que todavía continúa, el pueblo y el gobierno argentino reafirman, una vez más, los imprescriptibles derechos de soberanía de la República sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes", destacó el comunicado de Cancillería.
Subrayó, en ese sentido, que "la Argentina renueva su firme compromiso con la solución pacífica de las controversias, el derecho internacional y el multilateralismo, e invita al Reino Unido a reanudar las negociaciones con miras a resolver —a la mayor brevedad posible y de manera justa y definitiva— la disputa de soberanía" sobre el archipiélago.
De ese modo, el gobierno de Mauricio Macri despejó la incógnita acerca del rumbo que adoptaría su administración respecto de la cuestión Malvinas y ratificó que seguirá en la línea del gobierno anterior.
Sectores kirchneristas habían expresado dudas respecto del compromiso de Macri al evocar unas declaraciones que, en 1997, el entonces presidente de Boca Juniors había realizado al diario Página 12, cuando señaló que la recuperación de las islas representarían "un fuerte déficit adicional para la Argentina".
Sin embargo, durante su campaña presidencial Macri prometió que, si era electo jefe del Estado, no iba a claudicar en la reivindicación de la soberanía de las Malvinas y que honraría los mecanismos de diálogo y búsqueda de consensos para llegar a una solución pacífica, como quedó plasmado en el comunicado de Cancillería.
El texto recordó que "el 3 de enero de 1833 las Malvinas fueron ocupadas por fuerzas británicas que desalojaron a la población y a las autoridades argentinas allí establecidas legítimamente, reemplazándolas por súbditos de la potencia" invasora.
Señaló, además, que "desde el inicio mismo de su existencia como nación independiente, la Argentina había exteriorizado a través de actos de gobierno la firme voluntad política de ejercer su soberanía efectiva en los territorios australes y espacios marítimos heredados de España".
"Ese objetivo es una política de Estado y responde al anhelo de todo el pueblo argentino", resaltó el comunicado.
Cancillería subrayó, en tanto, que "hace décadas que la comunidad internacional destaca a la cuestión de Malvinas como una de las formas de colonialismo a la que debe ponerse fin e insta a la Argentina y al Reino Unido a encontrar, a la mayor brevedad, una solución pacífica y duradera a la disputa de soberanía, a través de las negociaciones bilaterales".
El documento resaltó que la región sudamericana "ha sido unánime en su rechazo a la presencia militar británica en el Atlántico sur".
Y apuntó que "el Grupo de los 77 y China han reconocido expresamente el derecho que le asiste a la Argentina de emprender acciones legales, con pleno respeto del derecho internacional y de las resoluciones pertinentes, contra las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos no autorizadas en sus espacios marítimos, lo cual incluye la plataforma continental".

miércoles, 23 de diciembre de 2015

El ex combatiente que volvió a Malvinas 33 años después: “No entendemos por qué estas islas son británicas”

El ex combatiente que volvió a Malvinas 33 años después: “No entendemos por qué estas islas son británicas”

Una vida a bordo.
Se llama Michael Ward y ahora trabaja en el sistema de seguridad de un crucero que visita las islas cada 15 días. "El regreso fue antipático", reconoce. Sus recuerdos, la importancia de la guerra y el desconocimiento de la causa.


Se confunde entre los turistas, su figura espigada recorre cada tarde con un trote intenso el pasillo externo de uno de los pisos de su nueva casa, un buque de 70.000 toneladas y 12 pisos, que lejos está de ser un acorazado de guerra; más bien está repleto de shows, comida, bebidas y diversión. Si el viento helado del Mar Argentino se planta como una barrera insalubre, en todo caso ocupará durante una larga hora una de las ocho cintas para correr dentro del gimnasio del Norwegian Sun, el crucero de esta compañía con base en Miami que de noviembre a marzo hace la ruta Buenos Aires-Valparaíso (Chile). Tiene 51 años y en medio de esta travesía sumará otro más. Los números dan vuelta en su cabeza. Tenía 16 cuando en 1980 ingresó en la Marina Real Británica (Royal Navy) y allí estuvo tres décadas. A los 18 recién cumplidos, en abril de 1982, también se subió a un barco. Pero no tenía el colorinche del Sun, ni la piscina de la cubierta rodeada de reposeras y sus bares repletos de refrescantes tragos. Todo era gris y estaba lleno de armas, cañones y municiones. Era parte de la flota de Royal Navy. Era, en ese joven momento, la casa obligada de Michael Ward, el ex combatiente que volvió a las Islas Malvinas después de 33 años. Ahora, con otros aires, otra templanza y la opción de vida de poder analizar y dar su propia mirada de aquella espantosa guerra. El Norwegian Sun ancla a varios metros de la costa de Puerto Argentino y los turistas se suben a cada tender para cruzar y llegar en unos 20 minutos. Mike se sube y va, en silencio, acompañado por algunos de sus nuevos amigos a bordo. También de sus alumnos, todos como parte de la tripulación, que tienen en Ward al principal instructor en cuanto a todas las medidas de seguridad y prevención se requieren a bordo.
“Fue un antipático regreso, porque muchos británicos preguntaban ¿por qué? Así como ustedes las llaman Malvinas (lo dice en español, por primera y única vez en la charla, pero la traducción se cae de madura), a nosotros no nos enseñaron en nuestra educación acerca de las Falklands, así que un montón de británicos no las conocían. Y en la Royal Navy, de donde provengo, ninguno de nosotros sabía nada acerca de las islas. Cuando nos dijeron que íbamos a las Malvinas, no sabíamos a dónde estaban. El gobierno decidió ir a pelear y allá fuimos. No fue algo divertido para nadie, como toda guerra. Nunca hubo posibilidades, aún ahora, de construir un puente con Argentina”, cuenta, expresivo y serio, Ward, sentado y de piernas cruzadas en uno de los sillones del quinto piso del barco, algo así como el lobby de este hotel flotante.
¿Cuál es su tarea en este barco?
Mi responsabilidad principal es la seguridad del barco, me ocupo de los sistemas de seguridad de la nave. También me ocupo del entrenamiento de toda la tripulación, unas 40 horas por semana de entrenamiento. Es un trabajo grande y tengo un equipo de tres personas trabajando conmigo. Hace dos años que estoy en este barco, en el Sun, y cinco en Norwegian.
¿Y antes?
Antes estuve en la Royal Navy por 30 años. Ingresé en 1980, con 16 años de edad. Estuve en la guerra de Malvinas (dice Falklands) y esta es la primera vez que regreso acá en 33 años.
¿Qué recuerdos tiene de los soldados argentinos?
Admiro a sus pilotos. Sus pilotos fueron gente muy valiente, fueron pilotos realmente muy buenos y tuvimos un montón de problemas por ellos. Demostraron ser muy valientes. Nos hundieron varios barcos.
¿Conoció algún ex soldado argentino?
Sí, sí, sí, me encontré con algunos de los pilotos cuando estaba en la Royal Navy.
En ese momento se nos viene el recuerdo de aquel poema de Jorge Luis Borges, publicado por primera vez el 26 de agosto de 1982 en Clarin. “Juan López y John Ward”, se titulaba, como un giro del destino en la identidad de este británico que tres décadas más tarde volvió a tocar su tierra de guerra. “Les tocó en suerte una época extraña. El planeta había sido parcelado en distintos países, cada uno provisto de lealtades, de queridas memorias, de un pasado sin duda heroico, de derechos, de agravios, de una mitología peculiar, de próceres de bronce, de aniversarios, de demagogos y de símbolos. Esa división, cara a los cartógrafos, auspiciaba las guerras. (…) Hubieran sido amigos, pero se vieron una sola vez cara a cara, en unas islas demasiado famosas, y cada uno de los dos fue Caín, y cada uno, Abel. Los enterraron juntos. La nieve y la corrupción los conocen”.
¿Pero les fue posible salir?
Sí, unos días antes del final. Es difícil recordar todo perfectamente... Muchos británicos no entienden cómo pueden ser británicas. No entendemos mucho. Vemos que hubo referéndums en los que la gente quiere ser británica, pero los británicos de allá no saben por qué. Incluso nosotros, ex militares como yo, servidores del gobierno, miramos para atrás y no sabemos por qué. No entendemos por qué las Malvinas son británicas. Y en Gran Bretaña es muy difícil escuchar hablar de las Malvinas, en ninguna conversación sale ese tema.
Como ya aclaró, no sabían a dónde iban...
No teníamos idea de las islas Malvinas, casi nadie en el barco lo sabía, y éramos una tripulación de 350 personas. Había un miembro de la tripulación que sí había escuchado de ellas, pero nadie de nosotros estaba enterado de que las islas Malvinas eran británicas, ni dónde estaban. Esa es la verdad. Y no pensábamos que entraríamos en guerra cuando la Primer Ministro nos envió.
Ward se refiere a Margaret Hilda Thatcher, quien fuera la premier británica desde 1979 a 1990 y falleciera en abril de 2013. Un dato de actualidad indica que la última inauguración que se dio en Puerto Argentino (Stanley, para Mike) es un busto de Thatcher. Ward no se guarda elogios hacia ella, y sigue, mientras mira su reloj aunque no parece apurado. En todo caso un tic cronológico lo debe llevar a ese gesto aún asombrado de estos 33 años que el grupo de periodistas argentinos le hace repasar.
¿Estando acá pensaban que todo se iba a resolver antes?
Sí, de manera política. Ninguno de los militares pensaba que iba a entrar en una guerra. Pensábamos que Margaret lo iba a solucionar, era una fantástica primer ministro, muy fuerte y con decisión.
¿Cuánto tiempo estuvo?
Llegamos como Task Force (una fuerza de tareas), todos nuestros barcos llegaron juntos y estuvimos la guerra entera. Hicimos los desembarcos en el estrecho de San Carlos. Nosotros llevábamos marines que bajaban en la playa Azul y nosotros estábamos al frente. Permanecimos en San Carlos durante toda la guerra, donde nos hundieron algunos barcos. El Sheffield fue el único barco hundido en mar abierto, el resto fue ahí, en el estrecho de San Carlos. Creo que fueron cuatro los barcos hundidos ahí con los Mirage. Ustedes volaban por debajo del alcance de los radares y por eso no los podíamos detectar. Sus pilotos fueron personas muy, muy valientes. Venían por debajo del nivel del radar y, una vez que los detectábamos, muy pocos podían regresar. Así nos hicieron mucho daño en nuestras naves, hasta que se quedaron sin misiles. Si no se hubiesen quedado sin misiles aire-tierra para atacar nuestras naves, nos hubiera sido difícil de defender, sin duda. Estuvimos en problemas allí.
¿Cuál era su tarea en la guerra?
Recargaba combustible de las aeronaves, sobre todo helicópteros. En el desembarco en playa Azul los helicópteros salían, regresaban, los recargaba y volvían a salir. Yo tenía 18 años. Cumplí años en marzo y la guerra empezó en abril.
¿Qué siente ahora?
Tristeza, porque la isla es un terreno muy inhóspito, y en 1982 la población era muy pequeña. Ahora hay dos o tres mil personas. ¿Sabes? No entendemos por qué. Fue por política, política pura. Muchos de mis amigos ya habían regresado. Fue una guerra grande por una ganancia muy pequeña, con unas mil muertes, pero fue sólo política. Es un lugar a 6 mil millas de distancia. A mi hija, que ahora tiene 25 años, nunca le explicaron sobre las Malvinas, sabe que su padre estuvo en la guerra de Malvinas, pero nunca nadie le dijo nada al respecto más que lo que sabe por mí, lo que es realmente muy poco.
¿No lo enseñan en las escuelas?
No, nadie habla de eso. Yo mismo hablo más de las guerras de Afganistán o Irak, muy raramente menciono las Malvinas.
¿Ella le pregunta?
Sí, me pregunta. Porque fue el primer conflicto en el que estuve, después estuve en Bosnia a finales de los ‘90 y en Irak y Afganistán en los 2000. Los militares británicos nunca tuvieron conflicto alguno antes de las Malvinas, por muchos años antes y por muchos años después. Vas a un bar y les preguntás a los británicos acerca de las Malvinas y no sabrán qué decirte.
Parece que fue ayer…
Sí, pero fue hace 33 años, y hoy aún no lo entendemos, sólo la gente de las islas quiere seguir siendo británica, nadie más apoya esta causa.
¿Cómo terminó trabajando en un crucero?
Me retiré de la milicia luego de un contrato de 22 años. Estuve ahí mucho tiempo y obtuve una pensión. Me retiré como a los 46 años de edad y volví a navegar. Intenté no volver a hacerlo, intenté regresar a casa, pero no pude.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Nueva política de estado

Nueva política de Estado para Malvinas

Debate.Marcelo G. Kohen
La llegada de un nuevo gobierno es siempre un momento oportuno para replantear una nueva estrategia en la cuestión Malvinas, en la que se deberán continuar ciertas políticas y modificar profundamente otras. Hoy, 16 de diciembre, se cumplen 50 años de la adopción de la Resolución 2065 (XX) por la Asamblea General. El 30 de abril de 2014, los legisladores Giustiniani (PS), Alfonsín (UCR), Pinedo (PRO) y A. Pérez (FR) escribieron sin éxito a la ex presidenta para volver a colocar el reclamo en el máximo órgano representativo de las Naciones Unidas, el mismo que decide las cuestiones sobre descolonización. Tenemos los votos necesarios para su aprobación. No se capitalizaron los apoyos obtenidos en muchos foros regionales. Corresponde poner fin al “acuerdo de caballeros” para no llevar la cuestión a la Asamblea General celebrado por Menem con el gobierno británico y que éste último hizo público en el 2011 en un mensaje al Parlamento.
Es necesaria una política hacia los isleños sin que ello signifique que se transformen en una pretendida “tercera parte” en la disputa de soberanía. Si el mandato constitucional es respetar su modo de vida y el de las Naciones Unidas el de tener en cuenta sus intereses, deben ser escuchados a estos fines. Una cosa son los nativos, verdaderos isleños, y otra un “Gobernador” llegado de Londres o los habitantes llegados en las últimas décadas esencialmente de la metrópoli y que hoy constituyen la mayoría de la población.
Deberán promoverse puentes de toda naturaleza entre el continente argentino y las islas, especialmente en el plano de las comunicaciones, del comercio y de la cultura. La política británica es desarrollar el contacto con Chile y Uruguay. Una política frontal hacia los habitantes sólo ayuda a la tesis británica, tanto como la que sería favorecer el contacto con nuestros vecinos si se impide el nuestro. Frente a la propaganda británica que escandalosamente atribuye a la Argentina una intención “colonialista”, es necesario avanzar en la elaboración colectiva de una propuesta concreta de solución del conflicto. Será también un útil importante frente a la negativa británica de negociar. Debería hacerse en el marco de una política de Estado en la que la responsabilidad sea colectiva. Su elaboración podría ser atribuida a una comisión compuesta por parlamentarios y personalidades académicas y diplomáticas.
Mientras el Reino Unido se niegue a discutir soberanía y avance en la explotación de recursos, es imposible permitir que vuelos charter vayan a Malvinas. Deberán mantenerse las medidas tendientes a combatir esta explotación indebida. Dado su alcance efectivo limitado, se impone definir una estrategia que incluya la utilización de todos los recursos disponibles en el plano internacional.
En política internacional también, lo cortés no quita lo valiente. Y viceversa.


Marcelo G. Kohen es profesor de Derecho Internacional en el Graduate Institute de Ginebra

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Malvinas, a medio siglo de la Resolución 2065

Tribuna.Alejandro Simonoff

Se cumplen en estos días los 50 años de la aprobación por parte de la Asamblea General de Naciones Unidas de la Resolución 2065, hasta el momento, el instrumento más trascendente en nuestra disputa por la soberanía de las islas Malvinas y archipiélagos adyacentes. Nuestro país, desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, buscó resguardar sus intereses ante el nuevo escenario internacional. Las resoluciones 1514 y 1654 fijaron el problema de la descolonización en la ONU y lo regularon bajo dos principios: uno general, el de autodeterminación, y otro limitante de éste, el de integridad territorial.
En los años ‘60 existió la conciencia que se debería avanzar, y así lo entendió el presidente Arturo Illia. La Resolución 2065 reconoció el conflicto como una situación colonial e invitó a las partes a negociar con el objeto de encontrar una solución pacífica. La apertura del diálogo bilateral en el marco de Naciones Unidas fue desaprovechada durante la dictadura de la “Revolución Argentina” al no responder a tiempo los papeles de trabajo elaborados por la comisión conjunta en 1968.
Los mecanismos bilaterales y multilaterales fueron apareciendo. Los primeros privilegiados por las dictaduras -la “Revolución Argentina” y el “Proceso de Reorganización Nacional”-, como así también por el menemismo que tuvieron un acercamiento a la tesis británica con diversas estrategias de seducción. Otras veces de manera exclusiva a la segunda, como en el caso de la administración de Alfonsín, la cual tuvo que enfrentar la decisión británica de no tratar el tema de la soberanía como resultado de la guerra.
A partir de 1999, se combinaron ambas, donde lo multilateral ayudó a compensar las asimetrías, y también existió un paulatino alejamiento del paradigma instaurado en la década de los ‘90: primero durante la Alianza con el abandono de la estrategia de seducción, y luego de 2007, en los años de Kirchner con la impugnación de la declaración para la explotación de hidrocarburos.
En este tema, la Argentina con posterioridad a la crisis de 2001 desarrolló un perfil internacional donde privilegió dos planos: uno geográfico y otro conceptual. El primero fue “conosureño” y luego se fue extendiendo al resto de las naciones periféricas, el otro fue multilateral. Ambos contribuyeron a la comprensión del problema. La regionalización de esta cuestión y un mayor activismo entre los países emergentes tuvo en estas administraciones una consecuente tarea, como así también vincularla a los intereses económicos y estratégicos en juego, pero a pesar de ello, el lugar cada vez más marginal en los discursos presidenciales podría estar marcando cierto estancamiento en el tema.
La Resolución 2065 abrió un campo fértil. Hemos logrado muchos apoyos significativos, pero esta estrategia resulta insuficiente sin un diálogo cara a cara. Es necesario complementarla con una aproximación indirecta que genere confianza entre las partes, como ha ocurrido en otras soluciones a conflictos coloniales. No es corto, ni rápido, ni seguro, pero debemos estar dispuestos a un cambio de mentalidad de nuestra parte, ya que la administración de la Cuestión Malvinas como una urgencia nos llevó a una guerra primero, y tras ella, a una vuelta a foja cero. Nos enfrentamos a un horizonte tan alentador como incierto al mismo tiempo. Porque los cambios que se están operando en el sistema internacional debilitan el poder británico -gracias al cual elude el diálogo exigido por la comunidad internacional-, pero como en un campo minado, la amenaza de la “independencia” de los británicos que habitan en las islas está siempre latente.

Alejandro Simonoff es profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP)

miércoles, 28 de octubre de 2015

Reclamo kelper ante la Cruz Roja

Clarín   28 Oct 2015

El gobierno británico de las Malvinas emitió un comunicado para informar que la próxima semana viajará a la sede de la Cruz Roja Internacional, en Ginebra, el consejero Mike Summers. Se reunirá, dice el texto del comunicado con el presidente del organismo, Peter Maurer, para reclamar y asegurarse que los kelpers tendrán su lugar en cualquier negociación entre la Argentina y el Reino Unido ante un eventual acuerdo para la identificación de los argentinos muertos en la guerra de 1982 que permanecen enterrados en Darwin sin identificación. Son unas 123 tumbas entre 237 en total. El anuncio llega después una marcha de ex combatientes a la embajada británica la semana pasada, y de las confusiones que hay en torno al ADN de los argentinos. Llamó la atención que no hubiera familiares en la marcha. Este año, el Gobierno de Cristina Kirchner pidió por nota a Londres el ADN, pero Londres respondió que enviaba el pedido a las Malvinas.

martes, 20 de octubre de 2015

El velero de La Cámpora generó un incidente con un caza inglés

Advertencia aérea en el Atlántico Sur.Cuando se perdió el barco, dirigentes K fueron a buscarlo en avión. Los paró un bombardero británico.

La Sanmartiniana, cuando fue remolcada por el pesquero San Arawua (Facebook)

La Sanmartiniana, cuando fue remolcada por el pesquero San Arawua (Facebook)

Hace 30 días, financiados con dinero de los contribuyentes, y cumpliendo intereses políticos organizados en tierra durante meses, los tripulantes del velero “La Sanmartiniana”, en su mayoría militantes de agrupaciones K como La Cámpora, abandonaron su barco en medio de una tormenta. Dejaban atrás también una ilusión arriesgada. Apoyados en secreto por la Casa Rosada, su objetivo era adentrarse, sin permiso, en la más conflictiva parte acuática de la Argentina.

Las Islas Malvinas.

Así lo admitió en público el ideólogo de esta travesía, el Teniente de Fragata (R), Julio Urién (ver Página 17). En YouTube se puede ver una reunión preparatoria del viaje, en la que se explicita que la nave va “a Malvinas”.

El Gobierno no informó sobre el tema a pesar de que el viaje era conocido por las autoridades, dijeron fuentes de la Armada. Ocurre que el velero naufragó y terminó siendo capturado por una patrulla pesquera británica. Hoy está en Malvinas. Antes de que eso pasara, el 24 de septiembre, un avión argentino sobrevoló las cercanías de la zona de conflicto. Fue interceptado por un bombardero Typhoon de la Fuerza Área británica. El jet británico amedrentó a la aeronave argentina fuera del espacio aéreo bajo disputa. Clarín confirmó la situación con fuentes que conocen la trastienda del último viaje de “La Sanmartiniana”. Y también por el Gobierno británico.

El Ministerio de Defensa puede confirmar que el 24 de septiembre, un avión Typhoon de la Fuerza Aérea Real despegó de la base de Mount Pleasant para identificar un avión desconocido que estaba cerca de las Islas Falkland, en el espacio aéreo internacional. El avión fue identificado y no entró al espacio aéreo controlado por las Islas Falkland”, señaló una declaración de Defensa británica que llegó desde Londres, tras una consulta de este diario. La fuente en Londres no quiso hacer más comentarios.

Las fuentes en Buenos Aires señalan que los supuestos dueños del velero usaron “ese avión” para rescatar “La Sanmartiniana”, lo que pudo haber terminado en un incidente militar grave. Clarín confirmó que el avión argentino efectivamente buscaba al velero K.

Además de algunos de los ex tripulantes de “La Sanmartiniana”, entre los pasajeros de la aeronave se encontraba Alejandro “El Mono” Da Milano, un marinero argentino que es considerado en la náutica nacional como el mayor conocedor de los mares del sur. Da Milano fue convocado por autoridades para que los ayude a encontrar el velero perdido.

El velero fue azotado por una tormenta el 15 de septiembre, cerca de la Isla de los Estados. Un buque pesquero fue en su ayuda, y lo remolcó con sus marinos a bordo. Al día siguiente, los tripulantes K decidieron abandonar su nave, a pesar de que seguía amarrada al otro buque: se pasaron al navío más seguro. Incluso el capitán K, Javier Vázquez. Abandonar un barco propio que es remolcado por otro, aun bajo tormenta, es considerado una maniobra inaceptable para quienes vinculan a la náutica con la valentía y la honorabilidad. Amigos de Da Milano afirmaron que tras escuchar lo que había pasado él no dudó en dar su veredicto: “Está en Malvinas”.

La historia oficial de “La Sanmartiniana” dice que el velero fue comprado al Club Naútico de San Isidro por Julio Urién, titular de la Fundación Interactiva para la Preservación del Agua (FIPCA). Pagó por él 90 mil dólares. Clarín confirmó con fuentes navales que esas afirmaciones no son ciertas del todo: el barco fue vendido sí en 90 mil dólares, pero quien la compró fue el Ministerio de Desarrollo Social, de Alicia Kirchner, insistieron las mismas personas que pidieron no ser identificadas. Habría pruebas notariales y bancarias al respecto.

Desde que se hizo cargo de “La Sanmartiniana”, Urién la reparó, a su modo, e inició una serie de travesías para dar a conocer un mensaje “nacional y popular” en puertos del país.

Una vez que se conoció que el velero estaba en las Malvinas, el Gobierno intentó despegarse del tema. Y La Cámpora buscó desmentir a Clarín, que vinculó al barco con esa agrupación. Urién, ascendido por Néstor Kirchner a Teniente de Fragata, y luego designado titular de Astillero Río Santiago, hizo declaraciones en contrario.

Por ejemplo, le admitió al diario La Opinión Austral, de Río Gallegos, que su travesía era parte del programa oficial Pampa Azul, financiado por la Casa Rosada para explorar el Atlántico Sur: “Por primera vez hay una política de Estado que va más allá de las 200 millas, éste programa Pampa Azul, impulsado por nuestra Presidenta, en el cual el Gobierno invierte”, y agregó: “. Tenemos convenios con el Ministerio de Defensa y Seguridad. Contamos con el apoyo de agrupaciones como La Cámpora, el Movimiento Evita, y sindicatos”.

La Presidenta definió en abril del 2014 al programa Pampa Azul como “estratégico”. “Les aseguro que en el mar está la riqueza. No solamente hidrocarburífera, sino alimentaria”, dijo. El Pampa Sur fue aprobado por el Congreso con un presupuesto mínimo de 250 millones de pesos. Lo manejan el Ministerio de Ciencia y Técnica, de Lino Barañao; el de Defensa, de Agustín Rossi; y la Cancillería.

El jefe de puertos de las islas, Malcolm Jamieson admitió al diario Penguin News que ha tenido algunas señales de que los dueños de “La Sanmartiniana” lo quieren recuperar. El procurador general de las islas, Peter Judge, aclaró que si eso no ocurre, el velero pasará a ser propiedad de la Corona inglesa. El barco, dijeron los kelpers, está en muy buen estado. Fue abandonado en una tormenta, un percance habitual en el Atlántico Sur.

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domingo, 11 de octubre de 2015

Las Malvinas, ese gran amor

Tengo un plan para recuperar las Islas Malvinas. Yo sé que es un plan audaz y loco, tan loco que a nadie se le había ocurrido hasta ahora. Además puedo garantizar un 99,5% de eficacia.
Es simple, pero requiere de una estrategia totalmente novedosa: en vez de usar a las Islas Malvinas para hablar de ellas, de nuestra voluntad inquebrantable por recuperarlas y sarasa sarasa, propongo que no les demos bola. Las Islas son nuestras, ya lo sabemos, pero hay que matarlas con la indiferencia; pero no una indiferencia indiferente, sino una indiferencia de ésas que uno usa para que la mujer que uno ama venga a golpear nuestra puerta jurando que es nuestra. Claro, para eso deberemos hacer un par de cosas primero.
En mi caso, trataría de mostrarme como un tipo hábil para los negocios y el trabajo, saludable, limpio de alma y cuerpo, generoso con los otros, imaginativo, creador, emprendedor, bueno, cumplidor, de palabra, sin dobleces ni argucias, capaz de hablar de frente, y también capaz de divertirme mucho.
Encontrar alegría en cada cosa que emprendo, ser solidario, ser todo aquello que le reclamo a los otros, y sin ser perfecto, ser capaz de reconocer mis imperfecciones. Si yo creo en todo eso, tarde o temprano la mujer de mi vida estará conmigo y nos amaremos. Como dije, viene con 99,5% de eficacia garantizada.
Pues bien, el plan es que seamos eso como país, y las Islas llegarán un día a ser tan nuestras como nosotros de ellas. Si así no ocurriera, al menos sabríamos que entonces sí hicimos todo lo posible.

Fernando Sendra

fernandosendra@clarin.com

viernes, 9 de octubre de 2015

En Inglaterra a nadie le importan un carajo las Malvinas

Damon Albarn: "En Inglaterra a nadie le importan un carajo las Malvinas"

El músico británico habló del conflicto por las islas en una entrevista antes de presentarse con su banda Blur en Tecnópolis el domingo 11 de octubre

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Antes de una nueva visita a la Argentina al frente de Blur (la banda se presentará en Córdoba el 10 de octubre y en Tecnópolis el 11 de octubre), el músico inglés Damon Albarn habló con la revista Rolling Stone en su estudio de Londres. La entrevista salió en la tapa de la edición de octubre de la publicación, pero hubo una parte de la conversación que quedó afuera de esas líneas escritas por el periodista Pablo Plotkin: su opinión sobre las Islas Malvinas y cómo vivió el conflicto bélico entre Argentina y el Reino Unido. "Acá (en Inglaterra) a nadie le importan un carajo las Malvinas", declaró.
"Malvinas, ¿no?", fue su reacción al escuchar "Falklands" en la pregunta del periodista de Rolling Stone y analizó la situación actual. "Es una cosa extraña, ¿no? Yo creo que si los habitantes de las Malvinas quisieran genuinamente ser argentinos, serían argentinos", dijo el líder de una de las agrupaciones claves del género britpop, y comparó a los isleños con Irlanda: "Si ellos quisieran ser parte del Reino Unido, lo serían, pero prefieren ser una república independiente. Entiendo que es completamente distinto en Malvinas, porque no es más que una pequeña y remota comunidad de pescadores y criadores de ovejas. O sea, no tengo claro cuál es su potencial de riqueza".
Albarn se definió "pacifista" por mandato familiar. "No creo en las armas ni en el derramamiento de sangre", expresó: "Soy bastante neutral en este asunto: no soy pro-Inglaterra ni pro-Argentina. Creo que cuanto más nos distanciemos del concepto de qué Estado posee qué, estaremos más cerca del genuino progreso. Si hubiera algún tipo de acuerdo equitativo entre los países, probablemente no importaría a quién pertenecen las islas en los papeles. Pero es difícil. Acá (en Inglaterra) a nadie le importan un carajo las Malvinas. Para nada. Ustedes por ahí están más cerca, pero aun así tenés que volar no sé cuántas horas desde Argentina para llegar. Así que no lo sé... Es un lugar extraño, ¿o no? Un lugar muy extraño".

http://www.taringa.net/post/noticias/18996207/En-Inglaterra-a-nadie-le-importan-un-carajo-las-Malvinas.html?utm_medium=email&utm_source=taringa_mailing&utm_campaign=recomendados_HF_%25%25sexo%25%25_0&utm_content=4217&utm_term=post_5_title

domingo, 20 de septiembre de 2015

Murió el general Menéndez, el jefe de las tropas en Malvinas durante la guerra

A los 85 años.Una fuente del Ejército confirmó a Clarín el deceso del militar que rindió a las tropas argentinas en Malvinas.

Ex comandante de Malvinas. General Mario Menéndez

Ex comandante de Malvinas. General Mario Menéndez

El ex jefe de las tropas argentinas en Malvinas, general Mario Benjamín Menéndez (85 años), falleció hoy y sus restos serán sepultados en las próximas horas, confirmó a Clarín una fuente del Ejército. Hacía dos semanas que había sido internado. Padecía de Parkinson y otras enfermedades.

Menéndez fue el comandante que rindió las tropas argentinas en Malvinas en 1982 luego de la guerra con Gran Bretaña ante el general británico Jeremy Moore. En el 2012 había sido detenido por orden de un juez de Tucumán debido a investigaciones sobre la represión ilegal en el Operativo Independencia de 1975. El informe Rattenbach sobre la conducción estratégica y táctica de la guerra había sido muy duro con Menéndez.  En ese cargo en Malvinas había sido nombrado por el ex dictador Leopoldo Galtieri.

En 1982, Menéndez era general y se desempeñaba como subjefe del Primer Cuerpo de Ejército en Buenos Aires, además de formar parte de un Comité Militar que asesoraba al dictador Leopoldo Fortunato Galtieri.

Leé también: Proponen que no prescriban los delitos contra soldados en la Guerra de Malvinas

Días después del desembarco argentino en las Islas Malvinas, Menéndez llegó al rebautizado Puerto Argentino y asumió como gobernador militar. El día 26 de abril asumió como jefe del Comando Conjunto de las Islas Malvinas. Duró en el cargo hasta el 14 de junio cuando firmó la rendición del Ejército argentino  ante el general inglés Jeremy Moore.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Bingo . . . Bingo . . . Bingo

Domingo 20

a las 14 hs

BINGO

en el Club S y D Argentino

Andrade 422

Lanús Oeste

viernes, 4 de septiembre de 2015

El casco del Soldado

El sueño de un soldado: recuperará el casco que usaba en Malvinas

Imagen para el resultado de noticias

A 33 años de la guerra.Lo había comprado un coleccionista argentino que vive en Londres, que se enteró de la historia y viajará para devolvérselo.

José Muñoz llegó a la guerra de Malvinas en un buque de carga que después los ingleses hundieron. Y cuando él y su grupo se rindieron, les sacaron todo. Hasta los cascos. Más de 30 años después, Matías Miccio, un argentino mecánico de aviones que vive en la muy británica Cambridge, compró por 700 libras en el sitio de Internet eBay un casco que lleva el nombre José Muñoz.
Las historias se cruzaron. El último 2 de abril, Paola Muñoz, prima del ex soldado, publicó en Internet los recuerdos de guerra de su primo. Matías los leyó, llamó a Paola por teléfono y le dijo que tenía el casco. “No puedo enviárselos porque las leyes de Inglaterra me lo prohíben”, les dijo primero. Pero luego averiguó mejor y lo podrá traer. “Yo quería asegurarme que todo fuera legal, que pudiera sacar el casco de Inglaterra con los impuestos correspondientes porque es una pieza histórica. No quería tener un sólo problema para poder llevarlo a Argentina. Pero si se puede ¿cómo no se lo iba a entregar? Se lo doy con mucho gusto”, contó por teléfono Matías a Clarín.
José todavía no puede creerlo, pero se siente feliz. “Matías nos comunicó que vendrá el 2 de abril próximo a traerme el casco. Esto habla muy bien de él. De una persona que se interesó por conocer a quién lo llevó puesto en la guerra. Otro tal vez no se hubiera preocupado en encontrarme. Para mi es una emoción enorme”, le dijo a Clarín. Y explicó cuál será el destino del casco: “En un principio va a quedar en mi poder, pero cuando terminen el edificio de los veteranos de guerra aquí en la ciudad de Sarmiento, Chubut, pasará a ser parte del museo porque así lo pidió Matías y creo que debo hacerlo porque su actitud lo merece”.
“Sentí que lo correcto era reunir el casco con José y el resto de los veteranos de Malvinas y que quede en un museo, donde pueda ser apreciado por futuras generaciones y mantener la historia viva”, subrayó Matías al sitio El Patagónico.
La pasión de Matías por los cascos comenzó en su infancia. Con gran esfuerzo fue comprando cada uno de la pequeña

 

colección que tiene: uno de la Primera Guerra Mundial, otro de la Segunda que lleva un nombre alemán y el argentino, entre otros. El de Muñoz lo compró en eBay a 700 libras (1.072 dólares) en dos cuotas, ante el asombro de su novia. Es un hobbie que le cuesta mucho, porque es un trabajador asalariado que vive “mes a mes”. Eso le da un valor extra a su regalo: “La plata va y viene. No importa”, cuenta Matías.
Parece ser que quien había obtenido el casco era alguien que fue enviado seis meses después de la guerra a las Malvinas a limpiar los rastros del conflicto. En el aeropuerto encontró una pila de cascos argentinos, aparentemente recolectados tras la rendición, y se llevó algunos. Entre ellos, estaba el que llevaba el nombre de Muñoz.
“Cuando traiga el casco, creo que Matías va a venir con sus padres”, se proyecta en el tiempo José. Hace más de 30 años que espera reencontrarse con su historia.

Colaboró Carlos Guajardo, Chubut

martes, 1 de septiembre de 2015

Un candidato inglés propone dialogar por las Malvinas

Jeremy Corbyn, del Partido Laborista.Pacifista y vegetariano, el socialista que en dos semanas buscará conducir la principal fuerza opositora lo había declarado en una entrevista en 2013.

Pacifista y vegetariano. Republicano. Un político que suele desplazarse en bicicleta, como algunos colegas de la izquierda europea. Jeremy Corbyn es el aspirante a conducir el Partido Laborista en las internas del 12 de septiembre y aunque en el Reino Unido las discusiones sobre temas económicos y migratorios se imponen, unas declaraciones suyas –que coinciden con la histórica posición del laborismo– a favor del diálogo con Argentina por las Malvinas, desataron revuelo en Londres y en las islas.

El emblemático veterano Simon Weston, quemado en 46 por ciento de su cuerpo cuando el buque logístico Sir Galahad fue bombardeado y hundido por las fuerzas argentinas durante la guerra de 1982, dijo que Corbyn sostenía una “repugnante rendición”, según reportó este fin de semana la prensa británica.

Las declaraciones sobre Malvinas se remontan a 2013, a una entrevista que le hizo la BBC, en la que se pronunció incluso sobre “un grado de administración conjunta” de las islas con Argentina que pueda resolver el conflicto por la soberanía, lo que sigue pensando. Entonces, también dijo que “otras situaciones como ésta, por ejemplo la disputa entre Finlandia y Suecia sobre las Islas Aland, fueron sorteadas con algún grado de administración conjunta manteniendo la nacionalidad” de los habitantes, que para el caso de Malvinas conservarían la ciudadanía británica.

Sobre mediados de la semana pasada, cuando los sondeos ya le daban un promedio de 53% de los votos para suceder a Ed Miliband en la jefatura del Partido Laborista, comenzaron a reflotarse los comentarios sobre Malvinas.

Weston dijo al Telegraph: “Es una idea repugnante. No veo por qué darles a los argentinos que nunca tuvieron las islas. No tienen derechos sobre ellas”. Y agregó: “Esto puede causar una guerra civil por incentivados argentinos. Esto me asusta enormemente porque él (Corbyn) clama apoyar las libertades democráticas mientras que está sugiriendo tirar afuera la democracia de los isleños de las Falkland”. Desde las islas, siempre con recelo hacia la política exterior de los laboristas, la reacción no fue menor. El consejero isleño Gavin Short opinó que la visión de Corbyn es la de una “pequeña minoría”, que sería muy dañino si gana pero que están convencidos de que lo “pueden educar” sobre el conflicto y la posición isleña.